Pan artesano con sésamo tostado y el aroma de la albahaca fresca

Lo primero que conviene ajustar es la temperatura del agua. Si está demasiado caliente, matará la levadura y la masa no subirá. Debe estar tibia, como para un biberón. Disuélvela bien en el agua con el aceite antes de mezclar con los secos. La albahaca seca va desde el principio, pero la fresca se añade al final del amasado para que no se oxide y conserve todo su aroma.
El amasado es clave para la textura. Necesitas trabajar la masa unos 10-15 minutos hasta que esté elástica y deje de pegarse a las manos. Si usas amasadora, ve a velocidad media-baja. Después, la primera fermentación es flexible: en un lugar cálido durante 1-1.5 horas, o en la nevera de un día para otro. La fermentación en frío desarrolla sabores más complejos, pero la opción rápida también funciona bien.
Al formar la rosca, desgasifica la masa con suavidad, solo para quitar las burbujas grandes. No la aplastes. Para que el sésamo se adhiera bien, barniza toda la superficie con huevo batido y luego presiona las semillas ligeramente. Los cortes superficiales con un cuchillo afilado son importantes para que el pan no se abra por donde quiera durante el horneado.
Precalienta el horno a 220°C. Un truco para una corteza más crujiente es colocar un recipiente con agua en el fondo durante los primeros 10 minutos de horneado. El vapor ayuda. Hornea unos 25-30 minutos. Sabrás que está listo cuando esté bien dorado y, al darle unos golpecitos en la base, suene a hueco.
El error más común es cortarlo en caliente. Deja que se enfríe completamente sobre una rejilla. Si lo cortas antes, el vapor interior humedecerá la miga y quedará gomosa. Una vez frío, aguanta bien un par de días en una bolsa de tela. Para recalentarlo y recuperar el crujiente, unos minutos en el horno a temperatura media funcionan mejor que el microondas.
Añadir 100g de aceitunas negras deshuesadas y picadas y 80g de queso parmesano rallado a la masa durante el amasado.
Sustituir 200g de la harina de trigo por harina integral para un pan más nutritivo y con más fibra.
Incorporar 50g de tomates secos hidratados y picados junto con la albahaca fresca para un sabor mediterráneo intenso.
Guardar en una bolsa de papel o panera a temperatura ambiente. No refrigerar, ya que el frío acelera el endurecimiento. Para recalentar, envolver en papel de aluminio y calentar en horno a 180°C durante 5-10 minutos.
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23 de febrero de 2026
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