El pastel de chocolate vienés, paso a paso seguro

Antes de ponerte con todo, mira esto: el éxito del bizcocho depende de que el chocolate derretido esté tibio, no caliente, cuando lo mezcles con la mantequilla y el azúcar. Si está muy caliente, puede cocinar las yemas y arruinar la textura. Déjalo reposar unos minutos fuera del baño María.
Al batir las claras, asegúrate de que el bol y las varillas estén completamente limpios y secos; cualquier resto de grasa (como yema) impedirá que monten bien. Incorpóralas a la masa de chocolate con movimientos suaves y envolventes para no perder el aire. El horneado de 45-50 minutos es clave: haz la prueba del palillo y sácalo cuando salga limpio. Si lo dejas demasiado, el bizcocho se secará.
Para el corte en dos capas, usa un cuchillo de sierra largo y marca girando el bizcocho, no presionando hacia abajo. Calienta un poco la mermelada de albaricoque para que sea más fácil de untar. Esa capa fina que aplicas por fuera antes de refrigerar no es opcional: sella el bizcocho y evita que las migas arruinen el acabado liso del glaseado.
El punto del glaseado es lo más técnico. Disuelve bien el azúcar en el agua sin que hierva. Al añadir el chocolate y remover, debe quedar una mezcla homogénea y brillante. Deja que se temple hasta los 34-36°C; si está más caliente, escurrirá demasiado y dejará el pastel desnudo, si está más frío, quedará grueso y no se extenderá bien. Un termómetro de cocina es tu mejor aliado aquí.
Al verterlo, hazlo sobre el centro y extiende rápido con una espátula larga. No intentes retocar mucho una vez empiece a secarse. Escribe 'Sacher' con el chocolate extra cuando el glaseado aún esté blando. Luego, deja reposar al menos 4 horas antes de servir. Esto no es un capricho: los sabores se integran y el glaseado termina de asentarse. Para cortar porciones limpias, usa un cuchillo grande calentado en agua caliente y sécalo entre corte y corte.
Se conserva perfectamente a temperatura ambiente, cubierto, durante unos días. La nata montada sin azúcar es el acompañamiento clásico porque corta la intensidad del chocolate. Si no tienes glucosa para el glaseado, la miel hace una función similar.
Añadir 100g de nueces picadas finamente a la masa del bizcocho para dar textura crujiente.
Sustituir la harina de trigo por mezcla de harinas sin gluten y añadir 1/2 cucharadita de goma xantana.
Hornear la masa en moldes individuales y reducir el tiempo de horneado a 20-25 minutos.
Conservar cubierto con una campana de cristal o en un recipiente hermético a temperatura ambiente, lejos de fuentes de calor y luz directa. No refrigerar para evitar que el glaseado pierda brillo.
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23 de febrero de 2026
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