Una reinterpretación elegante de la clásica ensalada nizarda con toques parisinos y hierbas frescas

La Salade Niçoise es un icono de la cocina mediterránea francesa originaria de Niza, pero esta versión parisina le añade un toque de sofisticación urbana. La reinterpretación mantiene la esencia de los ingredientes frescos del Mediterráneo mientras incorpora técnicas y presentación más refinadas típicas de los bistrós parisinos. La combinación de atún de calidad, huevos cocidos perfectamente, judías verdes tiernas y aceitunas negras se transforma en una experiencia gastronómica elegante.
El sabor es una armonía perfecta entre lo salado de las anchoas y aceitunas, lo fresco de las hierbas aromáticas y lo terroso de las patatas nuevas. La textura juega con contrastes: la firmeza del atún, la suavidad del huevo, el crujiente de las judías verdes y la jugosidad de los tomates cherry. Cada bocado ofrece una sinfonía de sensaciones que transporta directamente a un café parisino con vistas al Sena.
Las hierbas frescas son el elemento distintivo de esta versión. El perifollo, el estragón y el cebollino aportan notas anisadas y ligeramente picantes que elevan el plato. La vinagreta de mostaza de Dijon con chalota picada finamente crea una emulsión perfecta que cubre todos los ingredientes sin apabullarlos. La presentación es clave: se sirve en platos planos blancos con los ingredientes dispuestos artísticamente, nunca mezclados.
Este plato es perfecto para comidas de verano, cenas ligeras o como plato principal en reuniones elegantes. La versatilidad permite adaptar los ingredientes según disponibilidad, manteniendo siempre el espíritu mediterráneo con toque parisino. Se recomienda usar ingredientes de la mejor calidad posible, especialmente el atún y el aceite de oliva, ya que son los protagonistas del sabor.
Para la presentación final, se decora con flores comestibles y unas hojas de perifollo fresco. Se sirve inmediatamente después de aliñar para mantener las texturas intactas. El vino blanco frío es el acompañamiento ideal, preferiblemente un Sauvignon Blanc o un Chardonnay sin roble que complemente la frescura de las hierbas.
Sustituir el atún por garbanzos tostados o tofu marinado. Omitir las anchoas.
Usar atún en conserva de calidad en aceite de oliva para una versión más económica y rápida.
Probar con albahaca, menta y eneldo para un perfil aromático diferente.
Guardar los ingredientes por separado sin aliñar. La vinagreta puede guardarse hasta 3 días en refrigeración. El atún cocido consumir el mismo día.
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