Un plato principal elegante y saludable con salmón dorado en mantequilla y ensalada crujiente

El salmón a la mantequilla con ensalada fresca es un plato principal que combina la riqueza del pescado con la frescura de las verduras. Originario de la cocina mediterránea, este plato ha ganado popularidad por su equilibrio perfecto entre proteínas saludables y vegetales nutritivos. La técnica de cocinar el salmón en mantequilla permite que el pescado absorba los sabores mantecosos mientras se dora por fuera y mantiene su jugosidad interior.
El sabor del salmón es delicado pero distintivo, con notas marinas que se realzan con la mantequilla derretida y el toque cítrico del limón. La textura del pescado es firme pero tierna, con una corteza dorada que contrasta perfectamente con su interior húmedo y escamoso. La ensalada fresca aporta un contraste crujiente y refrescante que limpia el paladar entre cada bocado.
Para la presentación, se recomienda colocar el filete de salmón en el centro del plato, rodeado por la ensalada fresca. Se puede decorar con rodajas finas de limón y unas ramitas de eneldo fresco. La salsa de mantequilla restante se puede verter ligeramente sobre el salmón para realzar su brillo y sabor.
Este plato es ideal para cenas especiales pero lo suficientemente sencillo para preparar en días laborables. La combinación de proteínas de alta calidad y vegetales frescos lo convierte en una opción nutritiva y equilibrada. Se recomienda servir inmediatamente después de preparar para disfrutar del contraste entre el salmón caliente y la ensalada fresca.
Para quienes buscan una versión más ligera, se puede reducir la cantidad de mantequilla o sustituirla por aceite de oliva. Sin embargo, la mantequilla aporta un sabor característico que complementa perfectamente el salmón. La ensalada se puede personalizar según las preferencias y la temporada, utilizando diferentes tipos de lechugas y vegetales.
Para una cocción más uniforme, hornea el salmón a 200°C durante 12-15 minutos en una bandeja engrasada.
Añade medio aguacate cortado en cubos a la ensalada para un toque cremoso y nutritivo.
Sustituye el eneldo por una mezcla de perejil, cebollino y estragón para variar los sabores.
Guarda el salmón y la ensalada por separado en recipientes herméticos en el refrigerador. La ensalada se mantendrá fresca por 1 día, el salmón por 2 días. Recalienta el salmón suavemente en el microondas o en una sartén a fuego bajo.
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