La clásica salsa española de ajo y aceite de oliva

El alioli es una de las salsas más emblemáticas de la cocina mediterránea española, con orígenes que se remontan a la antigua Roma. Su nombre proviene del catalán 'all i oli', que literalmente significa 'ajo y aceite'. Esta salsa cremosa y aromática ha sido durante siglos el acompañamiento perfecto para platos de pescado, mariscos, carnes a la parrilla y verduras asadas.
La textura del alioli auténtico es densa, cremosa y emulsionada, con un color blanco amarillento que revela la presencia del aceite de oliva virgen extra. El sabor es intensamente a ajo, pero equilibrado por la suavidad del aceite y el toque ácido del limón. Cuando se prepara de forma tradicional, sin huevo, la emulsión se logra únicamente batiendo el ajo con el aceite, lo que requiere paciencia y técnica.
En su versión más moderna y accesible, se incluye huevo para facilitar la emulsión, resultando en una salsa más estable y fácil de preparar. Esta variante es la que presentamos aquí, ideal para quienes buscan el sabor tradicional sin la dificultad técnica del método clásico. El alioli casero supera con creces cualquier versión comercial, tanto en sabor como en textura.
Para la presentación, sirve el alioli en un cuenco pequeño o salsera, preferiblemente de cerámica blanca para resaltar su color. Decora con una ramita de perejil fresco o una fina rodaja de limón en el borde. Mantén la salsa refrigerada hasta el momento de servir para preservar su frescura y consistencia.
Esta salsa es increíblemente versátil: acompaña patatas bravas, mejillones al vapor, calamares fritos, pescado a la plancha o simplemente unas verduras a la parrilla. También puede usarse como base para otras salsas, añadiendo hierbas frescas como perejil o cilantro, o incluso un toque de azafrán para darle un color dorado.
Un consejo importante: el ajo debe estar bien machacado para liberar todos sus aceites esenciales y aromas. Si prefieres un sabor más suave, puedes retirar el germen interior del ajo antes de machacarlo. Recuerda que el alioli casero debe consumirse en un plazo máximo de 2-3 días debido al uso de huevo crudo.
Prepara solo con ajo, aceite y sal. Machaca el ajo con sal en mortero y añade el aceite gota a gota batiendo constantemente hasta emulsionar.
Añade perejil, cilantro o eneldo fresco picado al final de la preparación para un toque aromático.
Incorpora una guindilla pequeña sin semillas machacada con el ajo para un toque picante.
Conservar en un recipiente hermético en la nevera. Consumir dentro de los 3 días posteriores a su preparación debido al uso de huevo crudo. No congelar.
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