Una receta fácil y rápida para preparar la salsa de tomate perfecta

La salsa de tomate casera es un básico imprescindible en cualquier cocina. Esta versión preparada en Thermomix ofrece una textura suave y un sabor intenso que supera con creces cualquier salsa de tomate comprada en el supermercado. La clave está en la calidad de los ingredientes y en el tiempo de cocción que permite concentrar todos los sabores.
Originaria de la cocina italiana, esta salsa ha viajado por todo el mundo adaptándose a diferentes culturas culinarias. En Thermomix, el proceso se simplifica enormemente, permitiendo obtener resultados profesionales con un esfuerzo mínimo. La máquina se encarga de picar, mezclar y cocinar todo en un solo recipiente, lo que además facilita la limpieza posterior.
El sabor de esta salsa es equilibrado, con notas dulces del tomate maduro, un toque herbáceo del orégano y un fondo aromático del ajo y la cebolla. La textura es suave pero con cuerpo, perfecta para acompañar pastas, pizzas o como base para otros platos. El aceite de oliva virgen extra aporta un toque frutado que redondea el perfil de sabor.
Para la presentación, se recomienda servir la salsa caliente directamente sobre la pasta recién cocida, espolvoreando con queso parmesano rallado y unas hojas de albahaca fresca. También puede usarse como base para lasañas, canelones o como salsa para mojar pan recién horneado. La versatilidad de esta salsa la convierte en un imprescindible que puede prepararse en grandes cantidades y congelarse para tener siempre a mano.
Un consejo importante es utilizar tomates de buena calidad, preferiblemente maduros y de temporada. Si se usan tomates enlatados, elegir los de calidad superior marca la diferencia en el resultado final. El tiempo de cocción puede ajustarse según se prefiera una salsa más ligera o más concentrada.
Esta receta es perfecta para quienes buscan una opción saludable, libre de conservantes y azúcares añadidos que suelen encontrarse en las salsas comerciales. Además, al prepararla en casa se controla completamente la cantidad de sal y aceite, adaptándola a las necesidades dietéticas de cada persona.
Añadir 1 guindilla seca picada al sofrito inicial para obtener una salsa picante típica italiana.
Incorporar 200g de lentejas cocidas o proteína vegetal texturizada junto con los tomates para una salsa más sustanciosa.
Asar los tomates en el horno a 200°C durante 30 minutos antes de añadirlos a la Thermomix para un sabor más intenso y ahumado.
Dejar enfriar completamente la salsa antes de transferir a un recipiente hermético de vidrio. Conservar en refrigerador hasta 5 días. Para congelar, usar bolsas o recipientes aptos para congelación, dejando espacio para la expansión. Descongelar en refrigerador durante la noche.
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