Una salsa cremosa y aromática de la cocina india

La salsa Tikka Masala es una de las preparaciones más icónicas de la cocina india, aunque su origen exacto es objeto de debate entre historiadores culinarios. Algunos afirman que fue creada en el Reino Unido por chefs indios que adaptaron recetas tradicionales al paladar británico, mientras otros sostienen que tiene raíces en la región de Punjab. Lo que es indiscutible es su popularidad mundial, siendo uno de los platos indios más solicitados en restaurantes de todo el mundo.
Esta salsa se caracteriza por su textura cremosa y sedosa, lograda mediante la combinación de tomate, crema y especias tostadas. El perfil de sabor es complejo y equilibrado: notas ligeramente picantes se mezclan con la dulzura natural del tomate cocido, mientras el garam masala aporta calidez y profundidad. La crema suaviza todos los sabores, creando una armonía que complementa perfectamente carnes, vegetales o legumbres.
La clave del éxito de esta salsa reside en el proceso de tostado de las especias, que libera sus aceites esenciales y potencia su aroma. Es fundamental cocinar las especias en aceite caliente hasta que fragüen, pero sin quemarlas, ya que esto amargaría la preparación. El tomate debe cocinarse a fuego lento hasta que pierda su acidez y se integre completamente con las especias.
Para la presentación, se recomienda servir la salsa en un bol de cerámica o barro que mantenga la temperatura. Se puede decorar con hojas frescas de cilantro picado y un hilo de crema líquida. La salsa Tikka Masala es versátil y puede acompañar pollo, cordero, tofu o garbanzos, siendo ideal para preparar el clásico Chicken Tikka Masala.
El almacenamiento es sencillo: en refrigerador dura hasta 5 días, y también se puede congelar por hasta 3 meses. Al recalentar, es importante hacerlo a fuego lento y añadir un poco de agua o caldo si la salsa se ha espesado demasiado. Esta preparación mejora con el tiempo, ya que los sabores continúan integrándose mientras reposa.
Como consejo final, siempre es preferible usar especias enteras y molerlas en el momento, aunque las molidas también funcionan bien. La calidad del garam masala marca una diferencia significativa en el resultado final, por lo que vale la pena invertir en una mezcla de buena calidad o prepararla en casa si se dispone de tiempo.
Aumenta la cantidad de cayena a 1 cucharadita y añade 1-2 chiles verdes picados junto con la cebolla.
Sustituye la mitad de la crema de leche por yogur griego natural para una versión más ligera y con un toque ácido.
Añade 1 cucharadita de pimentón ahumado junto con las otras especias para dar un sabor ahumado característico.
Dejar enfriar completamente, transferir a un recipiente hermético y refrigerar. Calentar a fuego lento antes de servir, añadiendo un poco de agua si es necesario.