Una guarnición mediterránea fresca y aromática

Este salteado de calabacín con ajo y cilantro es una guarnición mediterránea que combina la frescura del calabacín con la intensidad aromática del ajo y el toque herbáceo del cilantro. Originario de la cocina española y mediterránea, este plato representa la esencia de la cocina sencilla pero llena de sabor, donde los ingredientes de calidad son los protagonistas absolutos.
El calabacín, con su textura tierna pero firme, se cocina rápidamente en la sartén para mantener su frescura y color verde vibrante. El ajo, dorado ligeramente, aporta un sabor profundo y aromático que se integra perfectamente con la suavidad del calabacín. El cilantro fresco añade un toque cítrico y herbáceo que realza todos los sabores.
En cuanto a textura, este salteado ofrece una experiencia agradablemente crujiente por fuera pero tierna por dentro. Los trozos de calabacín mantienen cierta firmeza mientras que los bordes se doran ligeramente, creando un contraste textural muy satisfactorio. El ajo se funde en la boca liberando su aroma característico.
Para la presentación, se recomienda servir este salteado inmediatamente después de cocinarlo, cuando está en su punto máximo de sabor y textura. Se puede disponer en un plato amplio y poco profundo, espolvoreando un poco más de cilantro fresco picado por encima para dar color. Un chorrito de aceite de oliva virgen extra en el momento de servir realzará los aromas.
Esta guarnición es perfectamente versátil y se puede adaptar a diferentes estilos culinarios. En verano, cuando los calabacines están en su mejor momento, este plato brilla especialmente. El equilibrio entre lo vegetal, lo aromático y lo fresco lo convierte en un acompañamiento que complementa perfectamente carnes, pescados o incluso platos de pasta.
Un consejo importante es no cocinar demasiado el calabacín para evitar que se vuelva blando y acuoso. La cocción rápida a fuego alto es clave para obtener ese punto perfecto donde el vegetal está cocido pero aún conserva su estructura. También es fundamental añadir el cilantro al final para mantener su frescura y aroma.
Añade medio pimiento rojo cortado en tiras finas junto con el calabacín para más color y sabor
Incorpora una guindilla fresca picada o copos de chile al gusto junto con el ajo
Saltea media cebolla en juliana antes de añadir el calabacín para una base más aromática
Deja enfriar completamente a temperatura ambiente. Guarda en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, calienta en una sartén a fuego medio durante 3-4 minutos, revolviendo ocasionalmente.
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