Una guarnición mediterránea vibrante y aromática

Este salteado de pimiento con ajo y orégano es una guarnición clásica de la cocina mediterránea que destaca por su simplicidad y sabor intenso. La combinación de pimientos dulces salteados con el aroma penetrante del ajo y el toque herbal del orégano crea un acompañamiento versátil que complementa perfectamente carnes, pescados o platos principales vegetarianos.
Los pimientos, al ser salteados a fuego medio-alto, desarrollan una textura tierna pero con un ligero crujiente en los bordes, mientras que su dulzor natural se intensifica con la cocción. El ajo, añadido en el momento justo para que no se queme, aporta un sabor profundo y aromático que se fusiona con el aceite de oliva, creando una base sabrosa que impregna cada trozo de pimiento.
El orégano, tanto fresco como seco, añade una nota herbal y ligeramente amarga que equilibra la dulzura de los pimientos. Esta hierba mediterránea es esencial en este plato, ya que no solo aporta sabor sino también un aroma característico que evoca inmediatamente las cocinas del sur de Europa.
En cuanto a la presentación, este salteado se sirve mejor caliente, directamente de la sartén, con un chorrito final de aceite de oliva virgen extra y un poco más de orégano fresco por encima. Los colores vibrantes de los pimientos rojos, amarillos y verdes crean un plato visualmente atractivo que alegra cualquier mesa.
Esta guarnición es ideal para preparar con antelación, ya que sabe aún mejor cuando los sabores tienen tiempo de fusionarse. Se puede servir a temperatura ambiente en días calurosos o caliente en invierno, demostrando su versatilidad a lo largo de las estaciones.
Un consejo importante es no sobrecocinar los pimientos para mantener su textura y color vibrante. El punto perfecto se alcanza cuando están tiernos pero aún conservan cierta firmeza, lo que generalmente toma entre 8 y 10 minutos de cocción.
Añade media cebolla roja en rodajas finas al mismo tiempo que los pimientos para un sabor más complejo.
Incorpora una pizca de copos de chile o una guindilla fresca picada junto con el ajo para darle un toque picante.
Añade un puñado de aceitunas negras deshuesadas cortadas por la mitad durante los últimos 2 minutos de cocción.
Guarda en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, calienta en una sartén a fuego medio durante 3-4 minutos o en el microondas durante 1-2 minutos.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.