Un plato tradicional chino lleno de sabor umami y texturas crujientes

El salteado Shanghainesa es una especialidad de la cocina china que combina la técnica del wok con ingredientes frescos y sabrosos. Originario de Shanghai, esta preparación destaca por su equilibrio perfecto entre lo salado y lo dulce, con la salsa de ostras aportando ese característico sabor umami que define la gastronomía de la región.
La carne de cerdo, marinada con jengibre y salsa de soja, se cocina rápidamente a fuego alto para mantener su jugosidad interior mientras desarrolla una superficie ligeramente caramelizada. El pak choi, también conocido como col china, aporta una textura crujiente y un sabor ligeramente amargo que contrasta maravillosamente con la dulzura de la salsa.
La salsa de ostras es el ingrediente estrella de este plato, proporcionando profundidad y complejidad al conjunto. Su elaboración tradicional implica la reducción de ostras frescas, pero las versiones comerciales mantienen ese sabor intenso y salado que tanto caracteriza a la cocina cantonesa y shanghainesa.
Para la presentación, se recomienda servir el salteado inmediatamente después de cocinarlo, manteniendo las verduras crujientes y la carne tierna. Un arroz blanco vaporizado es el acompañamiento perfecto para absorber la deliciosa salsa. Decorar con semillas de sésamo tostadas y cebollino fresco picado añade color y textura al plato final.
Este plato es ideal para quienes buscan explorar la auténtica cocina china más allá de los restaurantes occidentales. La técnica del salteado rápido permite conservar los nutrientes de los ingredientes mientras se desarrollan sabores complejos en cuestión de minutos.
Para una experiencia completa, se sugiere servir en platos hondos tradicionales chinos, con palillos y cucharas de cerámica. La combinación de colores verdes del pak choi, marrones de la carne y el brillo sedoso de la salsa crea una presentación visualmente atractiva que promete una experiencia gastronómica memorable.
Sustituye el cerdo por tofu firme cortado en cubos y marinado de la misma manera. Usa caldo de verduras en lugar de caldo de pollo.
Puedes usar pechuga de pollo o solomillo de ternera en lugar de cerdo, ajustando el tiempo de cocción según sea necesario.
Añade champiñones shiitake, brotes de bambú o judías verdes para una versión más vegetal.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Calentar en el microondas o saltear rápidamente en un wok antes de servir. No congelar, ya que las verduras perderían su textura crujiente.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.