Empanadas jugosas rellenas de carne con un caldo espeso y sabroso

Las salteñas son uno de los platos más emblemáticos de Bolivia, consideradas como un tesoro culinario que combina influencias indígenas y españolas. Originarias de la ciudad de Sucre, estas empanadas se caracterizan por su forma única de media luna con un repulgue trenzado que las distingue de otras empanadas latinoamericanas. Su nombre proviene de una mujer argentina llamada Juana Manuela Gorriti, quien se radicó en Bolivia y popularizó esta receta en el siglo XIX, adaptando las empanadas criollas a los ingredientes locales.
Lo que hace especiales a las salteñas es su relleno jugoso, que contiene un caldo gelatinizado que se derrite durante la cocción, creando una salsa interna deliciosa. Tradicionalmente se consumen como almuerzo o merienda, y son especialmente populares durante las fiestas patrias y celebraciones familiares. En Bolivia es común ver puestos callejeros vendiendo salteñas recién horneadas, acompañadas de llajwa (salsa picante) y una bebida refrescante.
El sabor de las salteñas es complejo y equilibrado: combina la dulzura del azúcar en la masa con la acidez del ají y el caldo, el umami de la carne y el toque aromático de las hierbas. La textura es una experiencia en sí misma: la masa horneada es ligeramente dulce y quebradiza por fuera, mientras que por dentro se encuentra el relleno tierno y jugoso que casi se derrite en la boca. El caldo interno debe ser lo suficientemente espeso para no derramarse, pero lo bastante líquido para crear esa sensación de salsa.
Para la presentación tradicional, las salteñas se sirven individualmente en platos pequeños, con el repulgue hacia arriba para mostrar el trabajo artesanal. Se acompañan con llajwa de tomate y locoto al costado, permitiendo a cada comensal ajustar el picante a su gusto. Es importante servirlas calientes, recién salidas del horno, para disfrutar plenamente del contraste entre la masa crujiente y el relleno caliente.
Un consejo fundamental es comer las salteñas con cuidado, sosteniéndolas por los extremos para evitar que el caldo se derrame. Los bolivianos tienen toda una técnica para disfrutarlas sin mancharse, generalmente dando un pequeño mordisco en una esquina y sorbiendo suavemente el caldo antes de continuar. Esta forma de comerlas es parte integral de la experiencia cultural.
Las salteñas representan la riqueza de la gastronomía boliviana, donde cada región tiene sus variaciones: en el altiplano suelen ser más picantes, en los valles más dulces, y en el oriente incorporan ingredientes tropicales. Son un plato que requiere paciencia y técnica, pero el resultado final vale cada minuto de preparación, ofreciendo una experiencia culinaria única y memorable.
Sustituir toda la carne de res por pollo desmenuzado para una versión más suave
Usar champiñones, tofu o soja texturizada en lugar de carne, y caldo de verduras
Aumentar la cantidad de ají amarillo o agregar locoto picado al relleno
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, calentar en horno a 180°C durante 10-15 minutos.
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