Tradicional plato italiano de ternera con jamón serrano y salvia

El Saltimbocca alla Romana es un plato clásico de la cocina romana que se traduce literalmente como "salta en la boca", una descripción perfecta de su delicioso sabor. Este plato emblemático combina finas lonchas de ternera con jamón serrano y hojas frescas de salvia, todo ello cocinado en una sartén con mantequilla y vino blanco. Su origen se remonta a la región del Lacio, donde se ha preparado durante siglos como un plato festivo y elegante.
La ternera, tierna y jugosa, se complementa perfectamente con el sabor salado del jamón serrano y el aroma herbal de la salvia. La textura es sublime: la carne queda tierna por dentro, mientras que el exterior se dora ligeramente en la mantequilla. El jamón aporta una capa crujiente y sabrosa que contrasta con la suavidad de la carne.
El vino blanco utilizado en la cocción no solo desglasa los jugos de la sartén, sino que también crea una salsa rica y aromática que realza todos los sabores. La combinación de mantequilla y vino resulta en una salsa sedosa que baña cada bocado, haciendo honor al nombre del plato que literalmente hace saltar de alegría en la boca.
Para la presentación tradicional, se sirven dos o tres rollitos por persona, colocados cuidadosamente en el plato y bañados con la salsa resultante. Se suele acompañar con una guarnición de puré de patatas o espárragos verdes al vapor, que ayudan a absorber la deliciosa salsa. Una ramita de salvia fresca como decoración final añade un toque de color y refuerza el aroma del plato.
Este plato es ideal para ocasiones especiales, pero su relativa facilidad de preparación lo hace accesible para cenas diarias elegantes. La clave del éxito está en utilizar ingredientes de la mejor calidad: ternera de buena textura, jamón serrano bien curado y salvia fresca recién cortada. Con estos elementos, el resultado será siempre espectacular.
El Saltimbocca se disfruta mejor recién hecho, cuando la carne está en su punto perfecto y la salsa aún caliente. Es un plato que habla de la simplicidad elegante de la cocina italiana, donde pocos ingredientes de calidad se combinan para crear una experiencia gastronómica memorable que realmente hace honor a su nombre.
Sustituye la ternera por filetes finos de pechuga de pollo para una versión más económica y ligera.
Utiliza filetes de berenjena o calabacín en lugar de ternera, manteniendo el jamón serrano y la salvia para los no vegetarianos estrictos.
Añade una lámina fina de queso provolone dentro del rollito antes de enrollar para un toque cremoso y fundente.
Guarda los rollitos de ternera cocinados en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta suavemente en una sartén con un poco de agua o caldo para evitar que se sequen.
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