Un guiso tradicional de las Islas Canarias lleno de sabor y tradición familiar

El sancocho canario es un plato emblemático de la gastronomía de las Islas Canarias, especialmente popular en las zonas rurales donde las familias preparaban esta receta para compartir en días festivos y reuniones familiares. Este guiso tiene sus raíces en la tradición campesina, donde se aprovechaban los ingredientes disponibles localmente como el pescado fresco, las papas y las batatas, creando un plato nutritivo y reconfortante que ha pasado de generación en generación.
La versión de la abuela es particularmente especial porque incorpora secretos familiares transmitidos oralmente, como el punto exacto de cocción del pescado y el equilibrio perfecto entre los sabores salados del mar y los dulces de las hortalizas. El sancocho tradicionalmente se preparaba en grandes ollas de barro sobre fuego de leña, lo que le confería un sabor ahumado único que hoy en día intentamos replicar con técnicas modernas pero respetando la esencia original.
En cuanto a sabor, el sancocho ofrece una combinación magistral: la suavidad del pescado se mezcla con la textura cremosa de las papas y batatas, mientras que el mojo verde aporta un toque picante y fresco que realza todos los ingredientes. El caldo resultante es rico, aromático y ligeramente espeso gracias a la cocción lenta que permite que los almidones de las papas se integren perfectamente.
Para la presentación tradicional, se sirve en platos hondos individuales, colocando primero las papas y batatas en el fondo, luego el pescado desmenuzado y finalmente se baña todo con el caldo caliente. Se acompaña con mojo verde por separado para que cada comensal ajuste el nivel de picante a su gusto. Es fundamental servir el sancocho bien caliente, recién salido del fuego, para apreciar plenamente su aroma y textura.
Este plato es ideal para compartir en familia, ya que su preparación y consumo fomentan la conversación y la unión alrededor de la mesa. La versión de la abuela incluye el toque especial de añadir un chorrito de vino blanco seco al caldo, un secreto que muchas familias guardan celosamente y que aporta una nota ácida que equilibra la riqueza del guiso.
Finalmente, el sancocho canario no es solo un plato, sino una experiencia cultural que transporta a las Islas Afortunadas con cada cucharada. Su preparación requiere paciencia y cariño, valores que las abuelas transmitían a través de la cocina, haciendo de esta receta un verdadero tesoro gastronómico que merece ser preservado y disfrutado por generaciones futuras.
Sustituir el pescado por pulpo cocido previamente, añadiéndolo al final de la cocción solo para calentar.
Eliminar el pescado y añadir más variedad de verduras como calabaza, zanahorias y chayote.
Añadir guindilla o pimiento picante al sofrito para darle un toque más intenso.
Guardar en recipiente hermético en la nevera. Recalentar a fuego suave, añadiendo un poco de agua si es necesario.
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