Un guiso tradicional de montaña con carne de res y verduras frescas

El sancocho de carne serrana es un plato emblemático de las regiones montañosas de Colombia, especialmente popular en los departamentos de Antioquia, Caldas y Risaralda. Este guiso sustancioso nació como alimento de campesinos y arrieros que necesitaban una comida energética para enfrentar las largas jornadas de trabajo en el campo. Con el tiempo, se convirtió en un símbolo de la cocina tradicional colombiana, representando la fusión de ingredientes autóctonos con técnicas de cocción lentas que realzan los sabores.
El sabor del sancocho es profundamente reconfortante, con notas terrosas de la carne serrana que se mezclan armoniosamente con la dulzura natural de las verduras. La carne, cocida a fuego lento durante horas, se deshace en la boca mientras que las verduras mantienen su textura firme pero tierna. El caldo resultante es rico, aromático y ligeramente espeso gracias al almidón liberado por las papas y los plátanos durante la cocción.
La textura es variada y satisfactoria: trozos de carne jugosa, papas cremosas, plátano suave y verduras crujientes que ofrecen un contraste agradable. Cada cucharada combina diferentes elementos que se complementan perfectamente, creando una experiencia gastronómica completa y equilibrada.
Para la presentación tradicional, se sirve en platos hondos individuales, con una porción generosa de caldo y una distribución equilibrada de carne y verduras. Se recomienda decorar con cilantro fresco picado y unas rodajas de aguacate al lado. En la mesa, se acompaña con arroz blanco y tajadas de plátano maduro frito, que se pueden sumergir en el caldo para absorber todos los sabores.
Este plato es ideal para reuniones familiares y celebraciones, ya que su preparación en grandes cantidades es sencilla y económica. El sancocho mejora su sabor al día siguiente, cuando los ingredientes han tenido más tiempo para integrarse. Es importante servirlo bien caliente para disfrutar plenamente de su aroma y textura.
Un consejo clave es utilizar carne serrana de buena calidad, preferiblemente con hueso, ya que este aporta gelatina natural que espesa el caldo y le da una textura sedosa. La paciencia en la cocción es fundamental: un sancocho apresurado nunca alcanzará la profundidad de sabor característica de este plato tradicional.
Sustituye la carne de res y cerdo por una gallina criolla entera cortada en piezas. El tiempo de cocción será similar pero el sabor será más suave y tradicional.
Añade pescado fresco y mariscos durante los últimos 10 minutos de cocción. Incluye también ñame y name en lugar de yuca para un sabor más caribeño.
Omite todas las carnes y utiliza caldo de verduras. Añade más variedad de tubérculos como ñame, ocumo y batata para mayor sustancia.
Deja enfriar completamente el sancocho a temperatura ambiente. Guarda en recipientes herméticos en el refrigerador. Para recalentar, calienta a fuego medio en una olla, añadiendo un poco de agua si el caldo se ha espesado demasiado.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.