Brochetas de pollo marinado con salsa de cacahuete cremosa

El satay de pollo es uno de los platos más emblemáticos de la cocina tailandesa, conocido por su combinación perfecta de sabores dulces, salados y picantes. Originario del sudeste asiático, este plato ha viajado por todo el mundo conquistando paladares con su marinado aromático y su irresistible salsa de cacahuete. La versión tailandesa se caracteriza por el uso de leche de coco en la marinada, que aporta una textura suave y jugosa al pollo.
El sabor del satay es una sinfonía de contrastes: la dulzura del azúcar de palma se equilibra con la salinidad de la salsa de pescado, mientras que la cúrcuma aporta su característico color dorado y un sutil toque terroso. El cilantro fresco y el comino completan el perfil aromático, creando una experiencia sensorial que transporta directamente a los mercados nocturnos de Bangkok.
La textura del pollo es crucial para un buen satay: debe quedar tierno y jugoso por dentro, con una superficie ligeramente caramelizada y con marcas de parrilla. El secreto está en el tiempo de marinado y en no cocinar a fuego demasiado alto, para evitar que se seque. La salsa de cacahuete debe ser cremosa pero no demasiado espesa, con un equilibrio perfecto entre lo dulce y lo picante.
Para la presentación, tradicionalmente se sirven las brochetas sobre una base de pepino y cebolla roja en rodajas finas, que aportan frescura y contraste. La salsa se presenta en un cuenco aparte para mojar, o se vierte generosamente sobre las brochetas. Decorar con cilantro fresco picado y cacahuetes tostados triturados añade textura y realza los sabores.
Este plato es perfecto para compartir en reuniones sociales, ya que invita a la interacción y al disfrute colectivo. Las brochetas individuales facilitan el servicio y permiten a cada comensal personalizar la cantidad de salsa según su preferencia. Además, la preparación se puede adelantar, marinando el pollo con antelación para intensificar los sabores.
Consejo final: si no dispones de parrilla, puedes utilizar una plancha o incluso el horno con función grill. Lo importante es conseguir ese característico toque ahumado que define al auténtico satay tailandés. Acompaña con arroz jazmín al vapor para una experiencia completa.
Sustituye el pollo por lomo de ternera cortado en tiras finas. Aumenta el tiempo de marinado a 4 horas y cocina un minuto más por cada lado.
Añade 1-2 chiles tailandeses picados al marinado y a la salsa para un toque picante intenso.
Para alérgicos, sustituye los cacahuetes por anacardos tostados y sigue el mismo proceso para la salsa.
Guarda el pollo marinado y la salsa por separado en recipientes herméticos. El pollo cocinado se conserva hasta 2 días. Calienta las brochetas en el horno o microondas antes de servir.