Guiso de cabrito con salsa verde de culantro y ají

Para clavar el punto, céntrate en el tiempo de marinado. Dejar el cabrito con el ajo, vinagre y especias toda la noche no es un capricho: ablanda la carne y le da una base de sabor profunda que después la salsa solo va a potenciar. Si solo tienes un par de horas, también funciona, pero la diferencia se nota.
Al preparar la salsa verde, licúa bien el culantro, ají, cebolla y ajo hasta que quede una pasta homogénea. El paso de cocinarla sola en la olla 5-7 minutos es clave: verás cómo pierde el tono verde crudo, se oscurece y el aroma se vuelve más complejo. Así evitas que el plato final sepa a 'hierba recién cortada'.
Cuando dores la carne, hazlo en tandas y sin apretar la olla. Si amontonas los trozos, se van a cocer al vapor en lugar de dorarse, y perderás ese sabor tostado que después se integra en la salsa. No te preocupes por el fondo oscuro que queda en la olla; al echar la salsa y rasparlo, es puro sabor.
La cocción final a fuego bajo es lo que garantiza la textura. En 1.5 o 2 horas la carne debe estar tan tierna que ceda al pincharla con un tenedor. Si ves que la salsa se reduce demasiado y puede quemarse, añade un poco más del caldo reservado. El líquido final debe ser una salsa espesa, no un caldo aguado.
Un truco de última hora: si después de la cocción la salsa te queda muy líquida, sube el fuego unos minutos sin tapar para que reduzca y espese. Si por el contrario está demasiado espesa, corrige con un chorro de caldo o agua. Ajusta el punto de sal siempre al final, una vez la carne esté tierna.
Este es un plato que mejora al día siguiente. Si puedes, prepáralo con antelación y recaliéntalo suavemente; los sabores se integran de maravilla. Sírvelo con el arroz y los frijoles bien calientes, y el gajo de limón es imprescindible: un poco de acidez corta la riqueza del guiso y lo levanta.
Sustituye los frijoles canarios por pallares verdes cocidos, típicos de la costa norte peruana.
Después de dorar la carne y preparar la salsa, transfiere todo a una fuente para horno y cocina a 160°C por 2-2.5 horas, tapado con papel aluminio.
Añade 1-2 ajíes rojos sin semillas a la salsa verde para un toque más picante.
Deja enfriar completamente el seco de cabrito, luego transfiere a un recipiente hermético y refrigera. Calienta a fuego bajo en una olla, añadiendo un poco de caldo o agua si la salsa está muy espesa.
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23 de febrero de 2026
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