Un clásico mediterráneo con la textura perfecta y el toque cremoso del alioli

La sepia a la plancha con alioli es un plato emblemático de la cocina mediterránea que combina la delicadeza del mar con la cremosidad del alioli. Este plato tiene sus raíces en las costas españolas, donde los pescadores preparaban la sepia recién capturada con los ingredientes más básicos: aceite de oliva, ajo y limón. Con el tiempo, se añadió el alioli, una salsa ancestral que data de la época romana, creando una combinación perfecta entre el sabor marino y el toque picante del ajo.
La sepia, cuando se cocina correctamente a la plancha, adquiere una textura única: tierna por dentro pero con una ligera costra dorada en el exterior. Su sabor es suave y delicado, con notas marinas que no resultan intensas, lo que la convierte en un marisco accesible incluso para quienes no son grandes amantes de los productos del mar. La clave está en no sobrecocinarla, ya que puede volverse gomosa si se excede el tiempo de cocción.
El alioli, por su parte, aporta el contrapunto perfecto. Su cremosidad envuelve la sepia en cada bocado, mientras que el ajo le da un toque picante y aromático que realza los sabores del mar. La combinación de ambos elementos crea una experiencia gastronómica equilibrada donde ningún sabor domina sobre el otro, sino que se complementan armoniosamente.
Para la presentación, se recomienda disponer las rodajas de sepia en un plato amplio, decorando con unas ramitas de perejil fresco y unas rodajas de limón. El alioli puede servirse en una salsera aparte o colocarse como base en el plato, sobre el cual se disponen las sepias. Un chorrito de aceite de oliva virgen extra justo antes de servir añade brillo y realza los aromas.
Este plato es perfecto para una cena elegante pero sencilla, ideal para compartir con amigos o familia. Se puede acompañar con una ensalada verde fresca o unas patatas panaderas, aunque también funciona perfectamente como plato único. La versatilidad de la sepia permite que se adapte a diferentes ocasiones, desde una comida informal hasta una celebración especial.
Un consejo importante es utilizar sepia fresca siempre que sea posible, ya que la diferencia de sabor y textura es notable respecto a la congelada. Si no se encuentra fresca, descongelarla lentamente en el refrigerador ayudará a preservar su calidad. La limpieza de la sepia es fundamental: retirar cuidadosamente la pluma ósea y la bolsa de tinta sin romperla, y lavar bien bajo agua fría antes de cocinar.
Sustituye el alioli por una ajada: sofríe ajo laminado en aceite de oliva con pimentón dulce y vierte sobre la sepia.
Añade hierbas frescas picadas (perejil, cilantro o eneldo) al aceite de oliva para marinar la sepia 30 minutos antes de cocinar.
Guarda la sepia cocinada y el alioli por separado en recipientes herméticos. Consume dentro de las 24 horas. No congelar el alioli ya que puede cortarse.
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