Huevos escalfados en salsa de tomate picante

El shakshuka es un plato tradicional de la cocina mediterránea y del norte de África, especialmente popular en Israel, Túnez y otros países de la región. Su nombre proviene del árabe y significa "mezcla" o "batido", haciendo referencia a la combinación vibrante de ingredientes que se cocinan juntos en una sola sartén. Este plato ha ganado popularidad mundial por su simplicidad, sabor intenso y versatilidad, siendo perfecto para cualquier momento del día, aunque tradicionalmente se consume en el desayuno o brunch.
La base del shakshuka consiste en una salsa de tomate rica y especiada, aromatizada con pimientos, cebolla, ajo y una mezcla de especias como comino, pimentón y cayena. Los huevos se cascan directamente sobre esta salsa y se cocinan a fuego lento hasta que las claras están cuajadas pero las yemas permanecen líquidas. El resultado es una combinación textural maravillosa: la salsa espesa y ligeramente picante contrasta con la cremosidad de las yemas de huevo.
El sabor del shakshuka es complejo y satisfactorio. Los tomates aportan acidez y dulzor natural, mientras que las especias añaden profundidad y un toque picante que se puede ajustar al gusto. El cilantro fresco o el perejil al final aportan frescura y brillo, cortando la riqueza de la salsa. Tradicionalmente se sirve directamente de la sartén, lo que añade un elemento visual atractivo y mantiene el calor durante más tiempo.
Para la presentación, se recomienda servir el shakshuka en la misma sartén en la que se cocinó, acompañado de pan crujiente para mojar. El pan absorbe la salsa y las yemas de huevo, creando una experiencia culinaria completa. Es importante servir inmediatamente después de la cocción para disfrutar de las yemas líquidas en su punto perfecto. La combinación de colores rojos, amarillos y verdes hace que este plato sea visualmente impresionante.
Este plato es ideal para compartir en reuniones familiares o con amigos, ya que fomenta la interacción alrededor de la mesa. Su preparación relativamente rápida y la posibilidad de personalizar el nivel de picante lo convierten en una opción adaptable a diferentes paladares. Además, los ingredientes son accesibles y económicos, lo que lo hace perfecto para el día a día.
El shakshuka no solo es delicioso, sino también nutritivo. Los huevos aportan proteínas de alta calidad, mientras que los tomates y pimientos son ricos en vitaminas y antioxidantes. La combinación de especias no solo añade sabor, sino que también tiene propiedades antiinflamatorias. Es un plato completo que satisface tanto el apetito como los sentidos.
Añade chorizo picado al inicio, después de dorar la cebolla, para una versión con carne.
Sustituye los tomates por espinacas y otras verduras de hoja verde, con hierbas frescas como menta y perejil.
Añade camarones o trozos de pescado blanco a la salsa durante los últimos 5 minutos de cocción.
Guarda las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador por hasta 2 días. Recalienta suavemente en una sartén a fuego bajo, añadiendo un poco de agua si es necesario.
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