Un clásico de la cocina árabe con pollo marinado en especias

El shawarma es un plato icónico de la gastronomía árabe que ha conquistado paladares en todo el mundo. Originario del Medio Oriente, este delicioso plato consiste en finas láminas de carne marinada en una mezcla de especias aromáticas que se cocinan lentamente en un asador vertical giratorio. La versión casera que presentamos aquí captura la esencia del auténtico shawarma utilizando técnicas accesibles para cualquier cocina doméstica.
El sabor del shawarma es una explosión de sabores complejos y equilibrados. Las especias como el comino, la cúrcuma y el cardamomo se combinan con el ajo y el limón para crear un perfil aromático único. La carne de pollo, marinada durante horas, absorbe todos estos sabores y se vuelve tierna y jugosa. La textura es perfecta: carne ligeramente crujiente por fuera y suave por dentro, envuelta en un pan pita caliente.
La presentación tradicional del shawarma es todo un espectáculo. Se sirve en pan pita o pan árabe, acompañado de verduras frescas como tomate, pepino y cebolla morada. La salsa de yogur con ajo y hierbas frescas es el toque final que une todos los sabores. Para una presentación más elegante, se puede servir en platos individuales con los ingredientes separados, permitiendo que cada comensal arme su propio shawarma.
Este plato es perfecto para compartir en familia o con amigos. Su preparación, aunque requiere algo de tiempo de marinado, es relativamente sencilla y los resultados valen cada minuto invertido. El shawarma es versátil y se puede adaptar a diferentes preferencias dietéticas, siendo igualmente delicioso con diferentes tipos de carne o incluso en versiones vegetarianas.
Para lograr la autenticidad del shawarma, es fundamental respetar el tiempo de marinado. Mínimo 4 horas, pero idealmente toda la noche, permitirá que las especias penetren profundamente en la carne. La cocción a fuego alto es clave para obtener ese característico exterior ligeramente carbonizado mientras se mantiene el interior jugoso.
El shawarma no es solo una comida, es una experiencia culinaria que transporta directamente a los mercados de Oriente Medio. Cada bocado es un viaje sensorial que combina tradición, sabor y textura en perfecta armonía. Es un plato que seguramente se convertirá en favorito de tu repertorio culinario.
Sustituye el pollo por 800g de carne de cordero cortada en tiras finas. Añade 1 cucharadita de pimienta de Jamaica al marinado para un sabor más intenso.
Reemplaza el pollo por 800g de seitán o tofu firme cortado en tiras. Marina igual que el pollo pero solo 2 horas. Cocina hasta que esté dorado y crujiente.
Sirve todos los ingredientes en un bowl sobre una base de arroz o quinoa en lugar de pan pita. Ideal para una opción más ligera o sin gluten.
Guarda el pollo cocido, la salsa y las verduras por separado en recipientes herméticos en el refrigerador. El pollo se conserva hasta 3 días. Recalienta el pollo en sartén o microondas antes de servir.
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