Un clásico francés con toques españoles del sudoeste

La sole meunière es un plato clásico de la cocina francesa que ha viajado por todo el mundo, adaptándose a los ingredientes locales. En esta versión del sudoeste español, incorporamos el intenso sabor del ajo y el aroma del perejil fresco, creando una fusión que honra tanto la tradición gala como la riqueza culinaria española.
El término 'meunière' significa literalmente 'molinera', haciendo referencia a la harina que se utiliza para enharinar el pescado antes de cocinarlo. Esta técnica crea una capa crujiente y dorada que protege la delicada carne de la lubina, manteniéndola jugosa y tierna en su interior. La combinación con la mantequilla dorada y el ajo crea una salsa aromática que impregna cada bocado.
El sabor es una deliciosa combinación de notas sutiles y profundas. La lubina aporta su delicadeza marina, mientras que la mantequilla tostada añade riqueza y un toque de nuez. El ajo, cocinado justo hasta el punto perfecto, proporciona un aroma penetrante sin resultar agresivo, y el perejil fresco aporta un toque herbáceo que equilibra la grasa.
En cuanto a textura, encontramos un maravilloso contraste entre la corteza exterior ligeramente crujiente y la carne interior suave y desmenuzable. Cada bocado se deshace en la boca, liberando los sabores de la salsa que impregna el pescado. La capa de harina tostada se funde con la mantequilla creando una textura sedosa que cubre el paladar.
Para la presentación, se recomienda servir el pescado inmediatamente después de prepararlo, acompañado de la salsa caliente. Se puede decorar con rodajas finas de limón y ramitas de perejil fresco. Un plato llano blanco resalta los colores dorados del pescado y el verde vibrante del perejil, creando una presentación elegante y apetitosa.
Este plato es perfecto para una cena especial pero lo suficientemente sencillo para preparar en el día a día. La clave está en la calidad de los ingredientes: una lubina fresca, mantequilla de buena calidad y ajo recién picado marcan la diferencia entre un plato bueno y uno excepcional.
Añadir 2 cucharadas de almendras fileteadas tostadas a la salsa junto con el perejil para un toque crujiente y de nuez.
Desglasar la sartén con 50 ml de vino blanco seco después de dorar el pescado, reducir a la mitad y luego añadir la mantequilla.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Recalentar suavemente en sartén a fuego bajo para no resecar el pescado.
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