Carne jugosa, verduras caramelizadas y una salsa cremosa de tahini

Si quieres que te salga a la primera, empieza por secar muy bien el solomillo con papel de cocina antes de sazonarlo. Si la carne está húmeda, no formará esa costra dorada al sellarla y las especias no se pegarán bien. Mi consejo es que lo dejes unos 10 minutos fuera de la nevera después de sazonarlo; así se cocinará de forma más uniforme.
Para las verduras, el truco está en cortarlas todas más o menos del mismo tamaño (rodajas de 1 cm) y no amontonarlas en la bandeja. Si están apretadas, se cocerán al vapor en lugar de asarse y caramelizar. Dale la vuelta a mitad de cocción, sobre los 15 minutos, para que se doren por ambos lados. Mientras se hacen, puedes preparar la salsa y la carne.
Con la salsa de tahini, es normal que al principio se ponga muy espesa y granulosa al mezclarla con el limón. No te preocupes, sigue batiendo y añade el agua poco a poco hasta que se convierta en una crema suave. Pruébala y ajusta el punto con la miel y la sal. Si te queda muy espesa, añade otra cucharada de agua.
El punto de la carne es lo más delicado. Sella el solomillo a fuego medio-alto para crear una costra, pero luego baja el fuego a medio para terminar la cocción interior sin quemarlo. No la pinches para ver si está hecha; usa un termómetro si puedes. La temperatura ideal es de 63°C en el centro. Luego, el reposo de 5-7 minutos es obligatorio: si la cortas en seguida, perderá todos sus jugos.
Si no tienes yogur griego para la salsa, puedes usar uno natural normal, pero escúrrelo en un colador con un paño unos minutos para quitarle suero y que no quede aguada. Y si no tienes plancha, una sartén antiadherente grande y bien caliente funciona perfectamente. Sirve todo en cuanto cortes la carne, para disfrutar del contraste entre la carne caliente y la salsa fresca.
Añade 1/2 cucharadita de pimentón picante o una pizca de cayena al aliño del cerdo para un toque picante.
Sustituye el yogur griego por leche de coco o más tahini para una versión libre de lácteos.
Usa romero y tomillo frescos en lugar de secos para un aroma más intenso.
Guardar la carne, las verduras y la salsa por separado en recipientes herméticos en la nevera. La carne se puede recalentar suavemente en el microondas o en una sartén con un poco de aceite. La salsa puede espesarse en frío; añadir un poco de agua antes de servir.
Tus apuntes privados
Guarda tus notas privadas
Anota tus trucos, cambios y variaciones personales. Solo tú podrás verlos.
Tu cuenta no tiene coste. Los primeros 7 días te regalamos el Plan Plus completo. Después sigues gratis, sin pagar nada.
23 de febrero de 2026
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.