Cebollas caramelizadas a fuego lento y queso Comté gratinado

El truco que más ayuda en esta receta es no apresurar la caramelización de las cebollas. Es el paso que define el sabor. Usa una olla grande y cocínalas a fuego bajo durante 45-50 minutos, removiendo cada cierto tiempo. Si las quemas, amargarán toda la sopa. La paciencia aquí es clave.
Para empezar, corta las cebollas amarillas en rodajas finas y uniformes. Esto asegura que se cocinen todas al mismo ritmo. En la olla, derrite la mantequilla con un poco de aceite (el aceite evita que la mantequilla se queme) y añade el azúcar cuando bajes el fuego. Este punto bajo y lento es lo que convierte su acidez en dulzura.
Cuando las cebollas estén blandas y de un color dorado tostado, añade la harina y remueve bien durante un par de minutos para que cocine y no sepa a crudo. Luego, desglasa con el vino blanco, raspando el fondo de la olla para soltar todos los jugos caramelizados. Esos son puro sabor.
Vierte el caldo de verduras poco a poco, removiendo para integrar. Añade el laurel y el tomillo y deja cocer a fuego lento otros 20 minutos. Si prefieres una textura menos rustica, puedes darle un toque con la batidora de mano, pero no la tritures completamente; que se noten las cebollas.
Para el gratinado, el pan baguette tostado es fundamental: actúa como base para que el queso no se hunda. Usa cuencos que aguanten el horno. Espolvorea el queso Comté rallado generosamente y gratina a 200°C solo hasta que burbujee y se dore, unos 8-10 minutos. Sírvela al momento, directamente del horno.
Mi consejo: si no encuentras Comté, el Gruyère es una buena alternativa. Y recuerda, el éxito está en la caramelización lenta y en usar un caldo de verduras con buen cuerpo; si es casero, mejor. La sopa aguanta bien en la nevera un par de días, pero el gratinado hazlo siempre al momento.
Sustituir el vino blanco por brandy para un sabor más intenso y complejo
Añadir 100g de panceta picada al inicio, antes de las cebollas, para un sabor ahumado
Añadir 100ml de nata líquida al final de la cocción para una textura más cremosa
Guardar la sopa sin el pan ni el queso en un recipiente hermético. Calentar y añadir el pan tostado y el queso justo antes de servir.
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23 de febrero de 2026
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