La clave está en caramelizar bien las cebollas, sin prisas.

Para ahorrar tiempo sin liarla, haz esto primero: corta las 800 g de cebollas en juliana fina y ten paciencia. Es el paso más importante. En una cazuela grande, derrite la mantequilla con el aceite a fuego medio-bajo y añade las cebollas. El proceso completo de caramelización lleva unos 45 minutos a fuego bajo. No subas el fuego para ir más rápido o se quemarán y amargarán. Remueve cada 10-15 minutos. A mitad de camino, añade el azúcar moreno para potenciar el color y el sabor dulce. El objetivo es que queden blandas, melosas y de un color dorado uniforme, no marrón oscuro.
Cuando las cebollas estén listas, añade los ajos y las hierbas provenzales solo un par de minutos, hasta que huelan bien. Luego, vierte el vino blanco. Este paso de deglasar es clave: raspa bien el fondo de la cazuela con una cuchara de madera para soltar todos los jugos caramelizados. Deja que el vino se reduzca a la mitad antes de añadir el caldo. Esto concentra el sabor y elimina el alcohol, dejando solo la acidez que equilibra la sopa.
Con el caldo dentro, deja cocer a fuego lento otros 30 minutos tapada parcialmente. Sala y pimienta solo al final, después de este reposo, porque los sabores se concentran y el caldo ya puede llevar sal. Mientras, tuesta el pan y mezcla los quesos. Para el gratinado, usa cazuelas individuales resistentes al horno. Pon el pan tostado encima de la sopa bien caliente y cubre con abundante queso. 8-10 minutos a 200°C suelen bastar para que el queso se dore y burbujee. Sírvela en cuanto salga del horno, con cuidado porque las cazuelas estarán muy calientes. Si no tienes gruyère, un emmental o un comté funcionan. Y si quieres una versión más ligera, puedes saltarte el gratinado y servirla con el pan tostado aparte.
Añade 100g de panceta cortada en cubos al inicio, antes de las cebollas, para un sabor más intenso
Sustituye la mantequilla por aceite de oliva, el caldo de verduras por caldo vegetal y usa queso vegano para el gratinado
Usa cebollas rojas en lugar de amarillas para un color más intenso y un sabor ligeramente diferente
Guardar la sopa sin el gratinado en un recipiente hermético. El pan y el queso deben almacenarse por separado. Calentar la sopa y preparar el gratinado justo antes de servir.
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23 de febrero de 2026
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