Un guiso reconfortante donde el cerdo se ablanda con el cítrico

El truco que más ayuda en esta receta es sellar bien la carne. Cuando dore los cubos de cerdo, asegúrese de que la olla esté bien caliente y deje que se forme una costra dorada por cada lado antes de moverlos. Ese sellado es clave para que la carne quede jugosa después de la larga cocción. Si la mueve demasiado pronto, soltará agua y se cocerá en lugar de dorarse.
El punto donde más gente se equivoca es con la harina. Úsela solo para enharinar ligeramente la carne antes de dorar; si se pone demasiada, puede espesar el caldo de forma no deseada, dándole una textura pastosa. El verdadero cuerpo de la sopa lo darán las patatas y la reducción.
Para los pimientos, no tema que la piel se ponga negra en el horno. Ese es el objetivo. Esos 25-30 minutos a 200°C y el reposo cubiertos después son imprescindibles para poder pelarlos con facilidad y que aporten su dulzor máximo. Si los pela cuando aún están calientes, se quema. Espere a que templen.
La naranja cumple dos funciones: su acidez equilibra la riqueza del caldo y, lo más importante, ayuda a ablandar las fibras del cerdo. Añada solo el jugo al caldo. Guarde la ralladura para el final; si se cocina, pierde todo su aroma fresco. Es ese toque final el que levanta todos los sabores.
Respecto a los tiempos de cocción, son orientativos pero importantes. Los 45 minutos iniciales son para que el cerdo se ponga tierno. Después, añada las zanahorias y patatas y déjelas los 20-25 minutos indicados, pero compruebe pinchándolas. Si las pone desde el principio, se desharán. Los pimientos asados se agregan al final, solo para calentar, y así mantienen su textura y color.
Si le sobra sopa, se conserva muy bien en la nevera 2-3 días. Al recalentarla, es normal que las patatas hayan absorbido parte del caldo. Puede añadir un poco de agua o caldo para ajustar la textura. El sabor, de hecho, suele mejorar al día siguiente.
Añadir 1 chile rojo picado al sofrito o utilizar pimentón picante en lugar del dulce para darle un toque de calor.
Incorporar 1 lata de garbanzos escurridos junto con las verduras para añadir proteína vegetal y hacer la sopa más sustanciosa.
Triturar la mitad de la sopa con una batidora de mano y añadir 100 ml de nata para cocinar justo antes de servir para una textura cremosa.
Dejar enfriar completamente, guardar en un recipiente hermético y refrigerar. Calentar a fuego medio revolviendo ocasionalmente antes de servir.
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23 de febrero de 2026
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