Una sopa tradicional yucateca con cítricos y pollo deshebrado

La sopa de lima es un platillo emblemático de la gastronomía yucateca que combina sabores cítricos, especiados y ahumados en una preparación reconfortante. Originaria de la península de Yucatán, esta sopa tiene raíces prehispánicas que se fusionaron con ingredientes traídos por los españoles, creando un platillo único que representa la identidad cultural de la región.
El sabor característico proviene de la lima agria, una variedad local más ácida y aromática que las limas comunes, que se combina con el caldo de pollo y las especias como el comino y la pimienta. La textura es ligera pero sustanciosa, con trozos tiernos de pollo deshebrado, verduras cortadas en juliana y el crujiente final de las tortillas fritas que se añaden al momento de servir.
La presentación tradicional incluye una base de tortillas fritas en el fondo del plato, sobre las cuales se vierte la sopa caliente, y se corona con cebolla morada, cilantro fresco y rodajas de lima para exprimir al gusto. Los colores vibrantes del cilantro verde, la cebolla morada y el amarillo del caldo crean una composición visualmente atractiva que anticipa la explosión de sabores.
Para lograr el auténtico sabor yucateco, es fundamental usar lima agria, aunque si no se consigue, se puede sustituir por una mezcla de limón y naranja agria. El proceso de dorar las tortillas hasta que queden crujientes pero no quemadas es clave para la textura final, ya que deben mantener su estructura al entrar en contacto con el caldo caliente.
Esta sopa es perfecta para cualquier época del año, pero especialmente reconfortante en días lluviosos o cuando se busca un platillo que combine frescura y calidez. Su equilibrio entre lo ácido, lo salado y lo especiado la convierte en una experiencia gastronómica completa que deleita todos los sentidos.
Se recomienda servirla inmediatamente después de prepararla para que las tortillas mantengan su textura crujiente. Acompañar con más tortillas fritas a un lado del plato permite a los comensales añadir más según su preferencia, creando una experiencia interactiva y personalizada.
Sustituir el pollo por champiñones portobello asados y usar caldo de verduras en lugar de caldo de pollo.
Añadir camarones y trozos de pescado blanco en lugar de pollo para una versión costera.
Hornear las tortillas en lugar de freírlas y usar pechuga de pollo sin piel para reducir la grasa.
Guardar la sopa sin las tortillas fritas ni las guarniciones en un recipiente hermético. Las tortillas fritas guardar por separado en un recipiente a temperatura ambiente. Calentar la sopa a fuego medio antes de servir y añadir las tortillas y guarniciones frescas.
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