Una sopa reconfortante y nutritiva con el sabor clásico del tomate

Esta sopa de pasta con tomate y caldo vegetal es un plato tradicional que combina la sencillez de ingredientes básicos con un sabor reconfortante y nutritivo. Originaria de la cocina mediterránea, esta sopa ha sido durante generaciones una opción económica y saludable para alimentar a familias enteras, especialmente durante los meses más fríos del año.
El sabor principal proviene del tomate natural, que aporta una acidez equilibrada y dulzor natural, complementado por el caldo vegetal que realza todos los sabores. La pasta, cocida directamente en el caldo, absorbe los jugos y aromas, creando una textura perfecta donde cada bocado es una experiencia reconfortante.
La textura de esta sopa es ligera pero sustanciosa, con la pasta al dente que proporciona cuerpo y los trozos de tomate que añaden un toque de frescura. El equilibrio entre líquido y sólido es fundamental para que la sopa sea apetitosa sin resultar demasiado espesa o demasiado líquida.
Para la presentación, se recomienda servir la sopa bien caliente en cuencos hondos, acompañada de un chorrito de aceite de oliva virgen extra en el momento de servir. Se puede decorar con hojas frescas de albahaca o perejil picado, que aportarán color y un aroma fresco que contrasta con el sabor intenso del tomate.
Esta sopa es perfecta para cualquier ocasión, desde una comida familiar rápida hasta una cena ligera después de un día ajetreado. Su preparación sencilla y los ingredientes accesibles la convierten en una receta ideal para tener siempre a mano.
Un consejo importante es ajustar la cantidad de caldo según el tipo de pasta utilizado, ya que algunas variedades absorben más líquido que otras. También se puede personalizar añadiendo otras verduras como zanahorias, apio o calabacín para hacerla aún más nutritiva.
Añade 200g de pechuga de pollo cortada en cubos pequeños al sofrito de cebolla y ajo, y cocina hasta que esté dorado antes de agregar los tomates.
Añade 1/2 cucharadita de copos de chile o una pizca de cayena al sofrito para darle un toque picante.
Incorpora 1 zanahoria y 1 rama de apio picados finamente al sofrito de cebolla para añadir más vegetales.
Deja enfriar completamente la sopa, guárdala en un recipiente hermético y refrigera. Calienta a fuego medio en una cazuela, añadiendo un poco de caldo o agua si queda demasiado espesa.
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