Caldo casero, pollo tierno y judías al dente

Si quieres que siempre te salga bien, fija la temperatura del caldo desde el principio. Empieza con el pollo y las verduras para el caldo cubiertos de agua fría y llévalo a ebullición a fuego medio-alto. Una vez rompa a hervir, baja el fuego al mínimo y tapa parcialmente. Esa cocción lenta y constante es la que extrae el sabor sin enturbiar el caldo. No te saltes espumar al principio; retirar esas impurezas con una cuchara hará que quede más claro.
Cuando cueles el caldo, aprieta ligeramente las verduras contra el colador para sacarles todo el jugo, pero sin pasarte o se volverá turbio. Deja que repose unos minutos para que la grasa suba a la superficie y retírala fácilmente. Mientras, desmenuza el pollo en hebras o trozos generosos, según prefieras. Si lo guardas para otro día, hazlo por separado del caldo para que no se pase.
Para el sofrito, no necesitas dorar la cebolla, solo pocharla hasta que esté transparente. Añade el ajo picado al final, solo un minuto, para que no se queme y amargue. Vierte entonces el caldo ya colado y añade primero las patatas y zanahorias, que necesitan más tiempo. Cocínalas unos 15 minutos antes de poner las judías verdes.
El punto de las judías verdes es clave. Añádelas cuando las patatas estén casi hechas y cuécelas solo 8-10 minutos. Deben quedar tiernas pero con un ligero crujido, no blandas. Incorpora el pollo desmenuzado al final, solo para calentarlo, y rectifica de sal y pimienta entonces. El perejil fresco picado, justo al servir, le da el toque final.
Si te sobra, guárdala en la nevera con el caldo y las verduras juntos, pero ten en cuenta que las patatas y judías seguirán cociéndose un poco y absorberán caldo. Al recalentar, puede que necesites añadir un poco de agua o caldo. Si la congelas, hazlo sin las patatas, pues su textura se estropea.
Sustituye las patatas por 1 taza de arroz de grano largo. Añade el arroz cuando agregues las judías verdes y cocina hasta que esté tierno.
Tritura la mitad de las patatas con un poco de caldo y añade 200 ml de nata líquida al final de la cocción para una textura cremosa.
Añade 1 cucharadita de pimentón picante al sofrito y unas gotas de tabasco al final para darle un toque picante.
Deja enfriar completamente la sopa a temperatura ambiente. Transfiere a recipientes herméticos y refrigera. Calienta a fuego medio revolviendo ocasionalmente. No congelar con patatas ya que pueden cambiar de textura.
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23 de febrero de 2026
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