Una sopa reconfortante y nutritiva con el sabor casero del pollo y el toque terroso de las setas

La sopa de pollo con setas es un clásico de la cocina casera española que combina la calidez del caldo de pollo con el sabor terroso y aromático de las setas. Esta receta tiene sus raíces en la tradición culinaria rural, donde se aprovechaban los ingredientes disponibles en cada temporada para crear platos reconfortantes y nutritivos. La combinación de pollo y setas no solo ofrece un sabor profundo y satisfactorio, sino que también proporciona una textura interesante que hace de esta sopa un plato completo por sí mismo.
El sabor de esta sopa es equilibrado y reconfortante, con notas saladas del caldo de pollo, un toque dulce natural de las zanahorias y cebollas, y el característico umami de las setas. La textura combina la suavidad del pollo desmenuzado con la firmeza carnosa de las setas y la ligera cremosidad que aporta la patata cocida. Cada cucharada es un viaje sensorial que evoca recuerdos de cocinas familiares y días fríos.
La presentación ideal para esta sopa es en cuencos hondos de cerámica, que mantienen el calor por más tiempo. Se recomienda espolvorear perejil fresco picado por encima justo antes de servir, lo que añade un toque de color verde vibrante y un aroma fresco que contrasta con la profundidad del caldo. Acompañar con rebanadas de pan rústico tostado permite disfrutar de cada gota de este delicioso caldo.
Esta receta es especialmente versátil y se adapta a diferentes tipos de setas según la temporada. En otoño, las setas silvestres como los níscalos o los boletus añaden un sabor más intenso, mientras que en otras épocas del año los champiñones comunes ofrecen un resultado igualmente delicioso. El secreto del éxito está en cocinar el caldo a fuego lento para extraer todo el sabor del pollo y las verduras.
Para aquellos que buscan una experiencia aún más reconfortante, se puede añadir un chorrito de nata líquida al final de la cocción, lo que crea una textura más cremosa y suave. Sin embargo, la versión tradicional sin nata es igualmente deliciosa y más ligera. Esta sopa no solo alimenta el cuerpo sino también el alma, siendo perfecta para compartir en familia o para disfrutar en un día tranquilo en casa.
El proceso de elaboración es sencillo pero requiere paciencia, ya que el caldo necesita tiempo para desarrollar todo su sabor. La cocción lenta permite que los nutrientes del pollo y las verduras se integren completamente en el líquido, creando una sopa que es tanto medicinal como deliciosa. Es ideal para recuperar fuerzas después de un día agotador o para combatir los resfriados invernales.
Añade 100g de fideos finos durante los últimos 8 minutos de cocción para una sopa más sustanciosa.
Sustituye el pollo por 200g de tofu firme cortado en cubos y usa caldo de verduras en lugar de caldo de pollo.
Tritura la mitad de la sopa con una batidora de mano y añade 100ml de nata líquida para una textura cremosa.
Deja enfriar completamente la sopa antes de transferirla a un recipiente hermético. Refrigera hasta por 3 días. Calienta a fuego medio revolviendo ocasionalmente.
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