Una sopa reconfortante y nutritiva con el toque cítrico del limón

Esta sopa de pollo con espinacas y limón es una receta tradicional mediterránea que combina la calidez del caldo de pollo con la frescura del limón y el valor nutricional de las espinacas. Originaria de las regiones costeras del Mediterráneo, esta sopa ha sido durante sigundos un remedio casero para los resfriados y una comida reconfortante en los días fríos.
El sabor de esta sopa es delicadamente cítrico pero no ácido, con el limón aportando una nota refrescante que equilibra perfectamente la riqueza del caldo de pollo. Las espinacas añaden un toque terroso y una textura suave que se integra armoniosamente con los trozos tiernos de pollo. El arroz o fideos pequeños completan el plato, proporcionando la consistencia perfecta.
La textura es ligera pero sustanciosa, con el caldo transparente que permite apreciar cada ingrediente por separado. Los trozos de pollo deben estar tiernos y jugosos, mientras que las espinacas mantienen un ligero crujido que contrasta agradablemente con la suavidad del resto de la sopa.
Para la presentación, se recomienda servir la sopa en cuencos hondos de cerámica blanca que resalten el color verde de las espinacas y el dorado del caldo. Decorar con una rodaja fina de limón y unas hojas frescas de perejil o cilantro. El aroma cítrico que se desprende al servir es parte fundamental de la experiencia sensorial.
Esta sopa es especialmente reconfortante durante los meses de invierno, pero su frescura cítrica la hace igualmente apropiada para días más templados. Es un plato que nutre tanto el cuerpo como el alma, recordando las cocinas familiares y los cuidados maternos.
El secreto de esta receta está en el equilibrio entre los ingredientes: suficiente limón para dar carácter pero no tanto que opaque el sabor del pollo, y espinacas añadidas en el momento justo para que conserven su color y textura.
Sustituir el arroz por quinoa para una versión más proteica y sin gluten
Añadir una pizca de copos de chile o una cucharadita de jengibre rallado para un toque picante
Triturar parcialmente la sopa con una batidora de mano y añadir 100 ml de nata para cocinar
Dejar enfriar completamente la sopa antes de guardar en un recipiente hermético. Conservar en refrigerador hasta 3 días. Calentar a fuego medio antes de servir, añadiendo un poco más de jugo de limón si es necesario para refrescar el sabor.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.