Caldo reconfortante con cítricos y verduras frescas

Esta sopa de pollo al limón es una versión inspirada en el tradicional caldo tlalpeño mexicano, pero con un toque cítrico refrescante que la hace perfecta para cualquier época del año. La combinación del caldo de pollo casero con el apio crujiente y el jugo de limón recién exprimido crea un equilibrio perfecto entre lo reconfortante y lo refrescante.
El secreto de esta sopa está en la calidad del caldo, que se prepara con muslos de pollo para obtener un sabor más intenso y gelatinoso. El apio aporta un toque herbal y ligeramente amargo que contrasta maravillosamente con la acidez del limón, mientras que el cilantro fresco añade un aroma inconfundible.
En cuanto a textura, esta sopa ofrece una experiencia completa: el caldo es ligero pero sustancioso, las verduras mantienen un punto de cocción perfecto para conservar su crujido, y el pollo se deshace en la boca. El toque final de limón justo antes de servir activa todos los sabores y aromas.
Para la presentación, se recomienda servir la sopa en tazones hondos, adornando con rodajas finas de chile serrano para los que gustan del picante, aguacate en cubos y tortillas tostadas en tiras. El verde brillante del cilantro y el aguacate contrasta bellamente con el caldo dorado, creando un plato visualmente atractivo.
Esta sopa es ideal para días fríos, pero también resulta refrescante en verano gracias al toque cítrico. Es un remedio casero tradicional para resfriados, pero su sofisticación la convierte en una opción perfecta para cenas informales con amigos o comidas familiares.
Un consejo importante: nunca hiervas el limón junto con el caldo, ya que se volverá amargo. Siempre añádelo al final, justo antes de servir, para conservar su frescura y acidez vibrante. También puedes ajustar la cantidad de limón según tu preferencia personal.
Sustituye el pollo por champiñones portobello y usa caldo de verduras. Añade garbanzos cocidos para proteína.
Añade 1/2 taza de crema agria o yogur griego al final para una versión más cremosa.
Agrega 1 taza de arroz cocido al caldo para hacerla más sustanciosa.
Guarda la sopa en un recipiente hermético en el refrigerador. Separa los acompañamientos (aguacate, tortillas, limón) y añádelos al servir. Calienta a fuego medio antes de consumir.