Una sopa reconfortante y nutritiva con carne tierna, calabaza cremosa y quinoa

Esta sopa de ternera con calabaza y quinoa es un plato reconfortante que combina la suavidad de la calabaza con la textura carnosa de la ternera y el toque nutritivo de la quinoa. Originaria de la tradición culinaria española, esta receta fusiona ingredientes de temporada en una preparación que calienta el cuerpo y el alma, perfecta para los días fríos de otoño e invierno.
El sabor es una armonía perfecta entre lo dulce natural de la calabaza y lo sabroso de la ternera, equilibrado por el fondo de verduras y las hierbas aromáticas. La quinoa aporta un toque de textura interesante y un valor nutricional adicional, haciendo de esta sopa un plato completo y balanceado. La ternera se cocina lentamente hasta quedar tierna y jugosa, deshaciéndose en la boca con cada cucharada.
En cuanto a textura, esta sopa ofrece una experiencia sensorial completa: la cremosidad de la calabaza triturada, los trozos tiernos de ternera, el grano entero de la quinoa y los pequeños dados de verduras. Es una sopa sustanciosa pero no pesada, con un caldo aromático que invita a saborear cada ingrediente por separado y en conjunto.
Para la presentación, se recomienda servir en cuencos hondos, adornando con unas hojas frescas de perejil picado y un chorrito de aceite de oliva virgen extra justo antes de servir. La sopa luce especialmente apetitosa cuando se presenta con los trozos de ternera visibles y la quinoa distribuida uniformemente. Puede acompañarse con rebanadas de pan crujiente para mojar en el caldo.
Esta receta es versátil y permite adaptaciones según los ingredientes disponibles. La cocción lenta es clave para desarrollar los sabores y conseguir una ternera perfectamente tierna. Es importante no apresurar el proceso de dorado de la carne, ya que esto aporta profundidad de sabor al caldo final.
Ideal para compartir en familia, esta sopa no solo alimenta el cuerpo sino que también crea momentos de conexión alrededor de la mesa. Su preparación relativamente sencilla y su resultado espectacular la convierten en una opción perfecta para cenas entre semana o para impresionar a invitados en ocasiones especiales.
Sustituye la ternera por champiñones portobello o setas shiitake, y usa caldo de verduras. Añade legumbres como garbanzos o lentejas para proteína.
Puedes usar pollo o cerdo en lugar de ternera. El tiempo de cocción puede variar ligeramente según el corte.
Añade comino, pimentón dulce o una pizca de canela para dar un toque diferente a la sopa.
Deja enfriar completamente la sopa antes de guardarla en un recipiente hermético. Se conserva en refrigerador hasta 3 días. Calienta a fuego medio antes de servir, añadiendo un poco de caldo o agua si es necesario.
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