Una sopa reconfortante y nutritiva con carne tierna y verduras frescas

Esta sopa de ternera con puerro y arroz integral es un plato tradicional que combina la riqueza de la carne de ternera con la suavidad del puerro y la textura nutritiva del arroz integral. Originaria de las cocinas caseras españolas, esta receta ha sido transmitida de generación en generación como un remedio reconfortante para los días fríos y una opción saludable para toda la familia.
El sabor de esta sopa es profundo y complejo, con notas terrosas del arroz integral que se complementan perfectamente con la dulzura natural del puerro y el caldo sustancioso de la ternera. La carne, cocida lentamente, se deshace en la boca mientras que el arroz integral aporta una textura ligeramente masticable que contrasta agradablemente con la suavidad de las verduras.
La textura final es equilibrada: ni demasiado espesa ni demasiado líquida, con cada ingrediente manteniendo su identidad mientras se fusiona armoniosamente en el caldo. Los puerros aportan una cremosidad natural que enriquece la sopa sin necesidad de añadir lácteos, haciendo de este plato una opción ligera pero satisfactoria.
Para la presentación, se recomienda servir la sopa bien caliente en cuencos hondos, decorando con unas hojas frescas de perejil picado y un chorrito de aceite de oliva virgen extra justo antes de servir. El contraste del verde brillante del perejil contra el dorado del caldo crea una presentación apetitosa que invita a disfrutar.
Esta sopa es especialmente versátil y se puede adaptar según las preferencias personales. Para quienes prefieren una versión más ligera, se puede reducir la cantidad de carne y aumentar las verduras. También admite la incorporación de otras hortalizas como zanahorias o apio para añadir más complejidad de sabores.
Es ideal para preparar en grandes cantidades ya que su sabor mejora con el paso de las horas, permitiendo disfrutar de ella durante varios días. Además, es una excelente opción para congelar en porciones individuales, teniendo siempre a mano un plato reconfortante y nutritivo para esos días en los que el tiempo escasea.
Añade 2 zanahorias y 2 ramas de apio picadas junto con los puerros para una sopa más vegetal.
Sustituye la mitad del arroz integral por lentejas pardinas para aumentar el contenido de fibra y proteínas.
Añade una cucharadita de pimentón picante o un poco de guindilla seca al sofrito para darle un toque picante.
Deja enfriar completamente la sopa antes de transferirla a un recipiente hermético. Refrigera hasta por 3 días. Para congelar, divide en porciones y congela hasta por 3 meses. Descongela en la nevera y recalienta a fuego lento.
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