Una sopa reconfortante y nutritiva con carne tierna, arroz aromático y rúcula fresca

Esta sopa de ternera con rúcula y arroz basmati es un plato reconfortante que combina la riqueza de la carne de ternera con la frescura de la rúcula y la textura aromática del arroz basmati. Originaria de la tradición culinaria mediterránea, esta sopa representa la perfecta armonía entre ingredientes sustanciosos y elementos ligeros, creando un equilibrio nutricional ideal para cualquier época del año.
La ternera, cocinada a fuego lento, se deshace en la boca aportando su sabor profundo y carnoso, mientras que el caldo resultante de su cocción se enriquece con las verduras y especias. El arroz basmati, con su característico aroma a nuez y su textura esponjosa, absorbe todos los sabores del caldo, convirtiéndose en el elemento que da cuerpo a la sopa.
La rúcula, añadida al final, aporta un contraste perfecto con su sabor ligeramente picante y amargo, además de su textura crujiente que se mantiene incluso en el caldo caliente. Esta combinación crea una experiencia sensorial completa donde cada cucharada ofrece diferentes texturas y sabores que se complementan armoniosamente.
Para la presentación, se recomienda servir la sopa en cuencos hondos, colocando primero el arroz y la ternera en el fondo, luego vertiendo el caldo caliente y finalmente coronando con un puñado generoso de rúcula fresca. Un chorrito de aceite de oliva virgen extra justo antes de servir realzará todos los aromas y añadirá un toque de brillo y sabor mediterráneo.
Esta sopa es especialmente reconfortante en los días fríos, pero su equilibrio la hace apropiada para cualquier estación. La ternera aporta proteínas de alta calidad, mientras que la rúcula proporciona vitaminas y minerales esenciales, haciendo de este plato una opción nutritiva y completa.
Para quienes buscan una versión más ligera, se puede reducir la cantidad de ternera y aumentar las verduras, o sustituir parte del arroz por más hortalizas. La clave del éxito está en la paciencia durante la cocción de la ternera, que debe quedar tan tierna que se deshaga con el tenedor, y en añadir la rúcula en el último momento para preservar su frescura y propiedades nutricionales.
Sustituye la ternera por muslos de pollo deshuesados. El tiempo de cocción se reduce a 40-45 minutos.
Omite la ternera y usa champiñones portobello en su lugar. Añade más verduras como calabacín y pimiento.
Añade una lata de garbanzos escurridos junto con el arroz para aumentar el contenido de fibra y proteínas.
Deja enfriar completamente la sopa antes de guardarla en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta a fuego medio antes de servir, añadiendo la rúcula fresca en el momento de servir.
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