Una sopa reconfortante con el sabor tradicional de la tortilla de maíz

La sopa de tortilla es un clásico de la cocina mexicana que combina la textura crujiente de las tiras de tortilla frita con un caldo aromático y sabroso. Esta versión vegetariana mantiene toda la esencia del plato tradicional, ofreciendo una experiencia culinaria reconfortante y llena de sabor.
El secreto de esta sopa reside en la preparación del caldo, que se enriquece con tomates asados, cebolla y ajo, creando una base profundamente aromática. Las tortillas de maíz, cortadas en tiras y fritas hasta quedar crujientes, se añaden justo antes de servir para mantener su textura característica. El resultado es una sopa que equilibra perfectamente lo suave del caldo con lo crujiente de las tortillas.
En cuanto al sabor, esta sopa ofrece una combinación equilibrada de notas ahumadas del chile chipotle, la acidez natural del tomate y la suavidad del aguacate. Los toppings finales como el queso fresco, la crema agria y el cilantro fresco añaden capas adicionales de sabor y textura que completan la experiencia gastronómica.
Para la presentación, se recomienda servir la sopa en cuencos individuales, colocando las tiras de tortilla fritas justo antes de servir para que mantengan su crujiente. Los toppings deben disponerse en el centro de la sopa, creando un contraste visual atractivo. Esta presentación no solo es estéticamente agradable, sino que también permite a cada comensal mezclar los ingredientes según su preferencia.
Esta sopa es perfecta para cualquier época del año, pero especialmente reconfortante en días fríos o lluviosos. Su versatilidad permite adaptarla a diferentes preferencias dietéticas, y su preparación relativamente sencilla la hace accesible incluso para cocineros principiantes.
Un consejo importante es no añadir las tortillas fritas hasta el momento de servir, ya que si se dejan demasiado tiempo en el caldo perderán su textura crujiente y se volverán blandas. También se puede ajustar el nivel de picante según el gusto personal, añadiendo más o menos chile chipotle.
Añade 300g de pechuga de pollo cocida y desmenuzada al caldo para una versión más sustanciosa
Sustituye la crema agria por crema de anacardos y el queso fresco por queso vegano o aguacate extra
Almacenar el caldo y los toppings por separado en recipientes herméticos. Las tortillas fritas deben almacenarse en un recipiente hermético a temperatura ambiente. Calentar el caldo antes de servir y añadir las tortillas fritas y toppings frescos.
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