Una sopa reconfortante y saludable con el toque crujiente del apio

Esta sopa ligera de pasta con apio es una preparación tradicional que combina la suavidad de un caldo vegetal con la textura al dente de la pasta y el crujiente característico del apio. Originaria de la cocina mediterránea, esta receta ha sido transmitida de generación en generación como un remedio casero para los días fríos o cuando se busca una comida reconfortante pero ligera.
El sabor principal lo aporta el caldo de verduras, que se enriquece con la cebolla y el ajo sofritos, mientras que el apio añade un toque fresco y ligeramente amargo que equilibra perfectamente la preparación. La pasta, cocida directamente en el caldo, absorbe todos los sabores y se convierte en el elemento que da cuerpo a esta sopa sin necesidad de añadir cremas o espesantes.
La textura es uno de los aspectos más interesantes de este plato: el caldo claro y aromático contrasta con la pasta tierna y los trozos de apio que mantienen su crujiente si se añaden al final de la cocción. Cada cucharada ofrece una combinación de suavidad y frescura que resulta especialmente agradable al paladar.
Para la presentación, se recomienda servir la sopa bien caliente en cuencos hondos, espolvoreando por encima un poco de perejil fresco picado y, si se desea, un chorrito de aceite de oliva virgen extra. El color verde del perejil contrasta bellamente con el tono dorado del caldo, creando un plato visualmente atractivo.
Esta sopa es ideal para aquellos que buscan una comida completa pero ligera, ya que aporta hidratos de carbono de la pasta, fibra del apio y todos los nutrientes de las verduras del caldo. Es perfecta para recuperar fuerzas después de un día ajetreado o como primer plato en una comida más elaborada.
Un consejo importante es ajustar el tiempo de cocción del apio según las preferencias personales: si se desea más crujiente, añadirlo en los últimos 5 minutos; si se prefiere más tierno, incorporarlo desde el principio junto con las demás verduras.
Añade 200g de pechuga de pollo cortada en cubos al sofrito inicial, y cocina hasta que esté dorada antes de añadir el caldo.
Asegúrate de que el caldo de verduras sea 100% vegetal y sin ingredientes de origen animal.
Añade 1 zanahoria y 1 calabacín cortados en cubos pequeños junto con el apio para una sopa más completa.
Deja enfriar completamente la sopa antes de guardarla en un recipiente hermético en el refrigerador. La pasta puede absorber líquido, por lo que al recalentar es posible que necesites añadir un poco más de caldo o agua.
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