Una sopa reconfortante y saludable con sabores del Mediterráneo

Esta sopa ligera de pollo con calabacín es un homenaje a la cocina mediterránea, donde la simplicidad de los ingredientes se combina con sabores profundos y reconfortantes. Originaria de las regiones costeras del sur de Europa, esta receta captura la esencia de la dieta mediterránea: ingredientes frescos, aceite de oliva y hierbas aromáticas que se fusionan en una preparación saludable y deliciosa.
El sabor de esta sopa es delicadamente equilibrado, con notas herbáceas del orégano y el tomillo que complementan la suavidad del pollo y la frescura del calabacín. La base de caldo de pollo casero aporta profundidad, mientras que el tomate triturado añade un toque ligeramente ácido que realza todos los sabores. Cada cucharada es una experiencia de texturas: trozos tiernos de pollo, calabacín cocido al punto justo y la suave presencia de la pasta orzo.
La textura de la sopa es ligera pero sustanciosa, con un caldo claro que permite apreciar cada ingrediente por separado. El calabacín mantiene una consistencia firme pero tierna, mientras que el pollo se deshace suavemente en la boca. La pasta orzo, cocida directamente en el caldo, absorbe todos los sabores y añade un elemento reconfortante a la preparación.
Para la presentación, se recomienda servir la sopa en boles hondos de cerámica blanca que contrasten con los colores vibrantes de los ingredientes. Decorar con unas hojas frescas de perejil picado y un chorrito final de aceite de oliva virgen extra justo antes de servir. Si se desea, se puede añadir un poco de queso parmesano rallado por encima para los amantes de los sabores más intensos.
Esta sopa es ideal para las noches frescas o cuando se busca una comida reconfortante pero ligera. Su preparación es sencilla y los ingredientes son accesibles, lo que la convierte en una opción perfecta para el día a día. Además, se puede preparar con antelación y sabe incluso mejor al día siguiente, cuando los sabores han tenido tiempo de fusionarse completamente.
Un consejo importante es no cocinar en exceso el calabacín para que mantenga su textura y color vibrante. También se puede variar las hierbas según la temporada o preferencias personales, utilizando albahaca fresca en verano o romero en invierno para adaptar la receta a cada estación.
Sustituye el pollo por garbanzos cocidos y usa caldo de verduras en lugar de caldo de pollo.
Añade zanahoria en cubos y apio picado junto con la cebolla para una sopa más completa.
Incorpora una pizca de copos de chile o una cucharadita de pimentón picante al sofrito inicial.
Dejar enfriar completamente y guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Calentar a fuego medio revolviendo ocasionalmente.
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