Una sopa reconfortante y saludable con pollo tierno, judías verdes frescas y un toque de hierbas aromáticas

Esta sopa ligera de pollo con judías verdes y hierbas es un plato reconfortante que combina la suavidad del pollo con la frescura de las judías verdes y el aroma de hierbas como el tomillo y el perejil. Originaria de la tradición culinaria mediterránea, esta sopa representa la esencia de la cocina casera y saludable, perfecta para cualquier época del año.
El sabor es delicado pero profundamente satisfactorio, con notas herbáceas que realzan el caldo de pollo sin enmascarar su sabor natural. La textura combina la suavidad del pollo desmenuzado con el crujiente ligero de las judías verdes, creando un contraste agradable en cada cucharada. El caldo, claro y aromático, es el alma de este plato, infundido con los sabores de las verduras y hierbas durante la cocción.
Esta sopa es ideal para días fríos o cuando se busca una comida reconfortante pero ligera. Su preparación sencilla la convierte en una opción perfecta para la cocina diaria, mientras que su presentación elegante la hace adecuada para ocasiones más especiales. El equilibrio nutricional entre proteínas magras y verduras frescas la convierte en una elección saludable para toda la familia.
Para la presentación, se recomienda servir la sopa en boles hondos, decorando con un poco de perejil fresco picado y unas gotas de aceite de oliva virgen extra. El contraste del verde brillante de las judías y el perejil contra el caldo dorado crea una presentación visualmente atractiva. Acompañar con rebanadas de pan crujiente tostado con ajo realza aún más la experiencia gastronómica.
Esta receta es versátil y permite adaptaciones según la temporada o preferencias personales. Las judías verdes pueden sustituirse por espinacas o guisantes frescos, y las hierbas pueden variar según lo que tengas disponible en tu jardín o mercado. La clave está en mantener la ligereza del caldo y la frescura de los ingredientes principales.
Desde el punto de vista nutricional, esta sopa ofrece una excelente combinación de proteínas de alta calidad del pollo, fibra de las judías verdes y los beneficios antioxidantes de las hierbas frescas. Es baja en grasas saturadas y rica en vitaminas, lo que la convierte en una opción ideal para quienes buscan mantener una dieta equilibrada sin sacrificar el sabor.
Sustituye las judías verdes por espinacas frescas, añadiéndolas justo al final de la cocción para que se marchiten ligeramente.
Usa guisantes frescos o congelados en lugar de judías verdes, añadiéndolos durante los últimos 5 minutos de cocción.
Añade una pizca de copos de chile o una cucharadita de pimentón picante al sofrito de cebolla y ajo para un toque picante.
Deja enfriar completamente la sopa antes de transferirla a un recipiente hermético. Refrigera hasta por 3 días. Calienta a fuego medio revolviendo ocasionalmente hasta que esté bien caliente.
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