Un caldo claro donde la ternera se deshace y el repollo queda al dente

El punto delicado de esta receta está en conseguir que la ternera quede tierna sin que el repollo se pase y se deshaga en el caldo. Para lograrlo, el truco es añadirlo en la segunda mitad de la cocción, como indican los pasos.
Empieza por dorar bien la carne a fuego medio. No la muevas en cuanto la eches a la olla; déjala unos minutos para que se forme una costra que selle los jugos. Luego, al sofritar la cebolla, el ajo y la zanahoria, asegúrate de que se ablanden bien, unos 5 minutos, para que suelten todo su sabor de base.
La cocción larga y a fuego lento es clave. Una vez añadida el agua y el bouquet garni, tapa la olla y déjala hacer su trabajo durante 1 hora. Así la ternera se cocerá en su punto. Luego incorpora el repollo en tiras y cocina solo 30 minutos más. Así mantendrá textura y no apagará el caldo. Si lo prefieres más blando, añádelo 10 minutos antes.
Un error común es echar toda la sal al principio. Prueba el caldo al final y rectifica el punto de sal entonces, ya que al reducirse el agua puede quedar más concentrado. Si sobra, se conserva muy bien en la nevera 3-4 días, y al recalentarla a fuego suave el sabor estará aún más integrado.
Añade 100g de fideos finos durante los últimos 10 minutos de cocción para una sopa más completa
Incluye apio, puerro y tomate picado junto con las otras verduras para mayor sabor y nutrientes
Deja enfriar completamente la sopa antes de transferirla a un recipiente hermético. Guarda en el refrigerador hasta por 3 días. Calienta a fuego medio antes de servir.
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23 de febrero de 2026
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