Un plato nutritivo y cálido perfecto para días fríos

Esta sopa de pollo con repollo y garbanzos es un clásico reconfortante que combina la suavidad del pollo con la textura crujiente del repollo y la cremosidad de los garbanzos. Originaria de la cocina casera española, esta receta ha pasado de generación en generación como un remedio natural para los días fríos y como un plato nutritivo que alimenta el cuerpo y el alma.
El sabor es profundamente satisfactorio, con un caldo aromático que se logra al cocinar lentamente el pollo con verduras como cebolla, zanahoria y apio. El repollo aporta un toque ligeramente dulce y una textura que se mantiene firme incluso después de la cocción, mientras que los garbanzos añaden cuerpo y proteína vegetal que complementa perfectamente la carne de pollo.
La textura de esta sopa es variada y muy interesante: el caldo es claro pero sabroso, el pollo se deshace en hebras tiernas, el repollo mantiene su estructura crujiente y los garbanzos ofrecen esa cremosidad característica que los hace tan populares en la cocina mediterránea. Cada cucharada es una combinación perfecta de estos elementos.
Para la presentación, se recomienda servir la sopa en cuencos hondos, colocando primero los garbanzos y el repollo en el fondo, luego las hebras de pollo y finalmente el caldo caliente. Se puede decorar con un poco de perejil fresco picado y un chorrito de aceite de oliva virgen extra justo antes de servir.
Esta sopa es especialmente reconfortante durante los meses de invierno, pero también funciona como un plato ligero y nutritivo durante todo el año. Su preparación es sencilla y los ingredientes son accesibles, lo que la convierte en una opción perfecta para comidas familiares o para cuando se necesita algo que realmente alimente y reconforte.
Un consejo importante es dejar reposar la sopa unos minutos después de cocinarla para que los sabores se integren completamente. También se puede preparar con antelación, ya que sabe aún mejor al día siguiente cuando los ingredientes han tenido tiempo de maridarse en el caldo.
Sustituir el pollo por 200g de setas variadas y usar caldo de verduras en lugar de agua. Añadir las setas salteadas al final.
Añadir 100g de fideos finos (como cabello de ángel) durante los últimos 5 minutos de cocción de la sopa.
Añadir 1 cucharadita de pimentón picante o unas rodajas de jalapeño al saltear el repollo.
Dejar enfriar completamente la sopa antes de transferir a un recipiente hermético. Conservar en refrigerador hasta 3 días. Calentar a fuego medio antes de servir.