Tradicionales masas fritas de zapallo, crujientes por fuera y suaves por dentro

Las sopaipillas son un ícono de la gastronomía chilena, especialmente en los días fríos y lluviosos. Estas masas fritas tienen su origen en la época colonial, cuando los españoles introdujeron la técnica de freír masas en América. Con el tiempo, los chilenos adaptaron la receta incorporando zapallo, un ingrediente local que le da su característico color anaranjado y textura suave.
La masa de las sopaipillas combina la dulzura natural del zapallo con la harina, creando una textura única que es crujiente por fuera y esponjosa por dentro. Al freírse, se forman pequeñas burbujas de aire que hacen que se inflen ligeramente, dando lugar a ese característico aspecto abombado. El sabor es ligeramente dulce y terroso, con notas del zapallo que se complementan perfectamente con el toque salado de la sal.
Tradicionalmente, las sopaipillas se sirven calientes, recién salidas del aceite, acompañadas de pebre (una salsa picante chilena), mermelada, miel o simplemente espolvoreadas con azúcar flor. En Chile son especialmente populares durante el invierno, cuando se venden en puestos callejeros y se consumen como merienda o colación.
Para una presentación auténtica, sirve las sopaipillas en una canasta de mimbre forrada con papel absorbente, que mantendrá su temperatura y absorberá el exceso de aceite. Acompaña con pequeños cuencos de pebre, mermelada y miel para que cada comensal pueda elegir su acompañamiento favorito. También puedes espolvorearlas con azúcar flor justo antes de servir.
Un consejo importante es utilizar zapallo de buena calidad, preferiblemente zapallo camote o zapallo italiano, que tienen un sabor más dulce y una textura más firme. La masa debe reposar al menos 30 minutos para que el gluten se relaje y las sopaipillas queden más tiernas. El aceite debe estar a la temperatura correcta (180°C) para que se cocinen uniformemente sin empaparse en grasa.
Las sopaipillas son más que un simple snack; representan la tradición y el calor hogareño chileno. Perfectas para compartir en familia, son ideales para tardes de lluvia, reuniones informales o como entrada en comidas más elaboradas. Su versatilidad las convierte en un clásico que trasciende generaciones.
Añade 2 cucharadas de azúcar a la masa y sirve espolvoreadas con azúcar flor y canela
Agrega 1 cucharadita de anís en grano molido a la masa para un sabor tradicional
Sustituye la mitad de la harina blanca por harina integral para una versión más saludable
Guarda las sopaipillas en un recipiente hermético a temperatura ambiente. Para recalentar, colócalas en el horno a 180°C durante 5 minutos o en una tostadora.
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