Pasta alemana tradicional hecha a mano

Los Spätzle son una pasta tradicional del sur de Alemania, especialmente de la región de Suabia. Su nombre significa literalmente 'gorrión pequeño', haciendo referencia al tamaño y forma de estas delicadas pastas. Esta receta casera te transportará directamente a los Alpes alemanes, donde los Spätzle son un acompañamiento esencial para platos de carne guisada o un plato principal por sí mismos cuando se preparan con queso y cebolla caramelizada.
La textura de los Spätzle caseros es única: suave, tierna y ligeramente masticable, con una superficie irregular que atrapa perfectamente las salsas. A diferencia de las pastas italianas, los Spätzle no contienen huevo en grandes cantidades, lo que les da una consistencia más ligera y esponjosa. Su sabor es neutro pero delicioso, perfecto para combinar con ingredientes más sabrosos como queso Emmental, cebolla frita o salsa de champiñones.
La técnica de preparación es fascinante y requiere un poco de práctica. Tradicionalmente, la masa se raspa directamente en agua hirviendo usando una tabla especial y un cuchillo, creando esas formas irregulares características. Para los principiantes, se puede usar un prensador de Spätzle o incluso un colador de agujeros grandes. La clave está en la consistencia de la masa: ni demasiado líquida ni demasiado espesa, debe deslizarse lentamente por los agujeros.
Para la presentación, los Spätzle se sirven tradicionalmente en montículos generosos, adornados con perejil fresco picado. Cuando se preparan como Käsespätzle (Spätzle con queso), se alternan capas de pasta y queso gratinado, creando un plato reconfortante y delicioso. También se pueden saltear en mantequilla hasta dorarse ligeramente, lo que añade un sabor a nuez y una textura crujiente por fuera.
Este plato es perfecto para días fríos o cuando se busca algo reconfortante y sustancioso. Los Spätzle caseros superan con creces a cualquier versión comprada en el supermercado, tanto en sabor como en textura. Una vez que dominas la técnica, se convierte en una preparación rápida y satisfactoria que impresionará a cualquier comensal.
Para acompañar, una ensalada verde fresca con vinagreta de mostaza alemana equilibra perfectamente la riqueza de los Spätzle. En Alemania, es común servirlos con una cerveza lager fría o un vino blanco seco de la región. Los restos se pueden reutilizar al día siguiente, salteados con huevo para un desayuno alemán tradicional.
Alterna capas de Spätzle cocidos con queso Emmental rallado en una fuente para horno. Hornea a 180°C durante 15-20 minutos hasta que el queso se derrita y se dore ligeramente.
Saltea 2 cebollas en rodajas finas en mantequilla hasta que estén doradas y caramelizadas. Mezcla con los Spätzle salteados antes de servir.
Sustituye la mitad de la harina de trigo por harina integral para una versión más nutritiva y con más fibra.
Guarda los Spätzle cocidos y enfriados en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, saltea en una sartén con un poco de mantequilla o calienta en el microondas con una cucharada de agua.
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