Un clásico francés con el toque aromático del ajo y las hierbas de Alsacia

El Steak Frites es un plato emblemático de la cocina francesa, especialmente popular en los bistrós parisinos. Esta versión alsaciana incorpora el característico ajo y las hierbas aromáticas de la región noreste de Francia, creando una combinación que realza el sabor de la carne sin enmascararlo.
El secreto de este plato reside en la calidad del corte de carne y en la técnica de cocción. Se recomienda utilizar un filete de ternera con buen marmoleado, que aporta jugosidad y sabor durante la cocción. Las patatas fritas deben ser crujientes por fuera y tiernas por dentro, logrando el equilibrio perfecto de texturas.
El ajo, protagonista indiscutible, se incorpora de dos formas: en láminas doradas que aportan un sabor suave y dulce, y en una salsa de mantequilla aromatizada que baña la carne. Las hierbas de Provenza, típicas de la región alsaciana, completan el perfil aromático con notas de tomillo, romero y orégano.
Para la presentación, se recomienda servir el steak sobre un lecho de patatas fritas, rociado con la salsa de ajo y mantequilla, y decorado con las láminas de ajo doradas y hierbas frescas. Un toque de pimienta negra recién molida justo antes de servir realza todos los aromas. Este plato evoca la atmósfera acogedora de los bistrós franceses, perfecto para una cena especial.
El contraste entre la carne jugosa, las patatas crujientes y la cremosidad de la salsa crea una experiencia gastronómica completa. Es importante dejar reposar la carne unos minutos después de cocinarla para que los jugos se redistribuyan, asegurando cada bocado sea tierno y sabroso.
Este plato combina la tradición francesa con el toque regional alsaciano, resultando en una preparación sofisticada pero accesible. La versatilidad del ajo permite ajustar la intensidad según el gusto personal, desde suaves notas aromáticas hasta un sabor más pronunciado para los amantes del ajo.
Sustituir la salsa de ajo por un chimichurri argentino para un toque fresco y herbáceo
Para una versión más ligera, asar las patatas en el horno con aceite de oliva y romero
Guardar la carne y las patatas por separado en recipientes herméticos. Recalentar la carne en sartén a fuego bajo y las patatas en el horno para recuperar el crujiente.
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