Un clásico francés con salsa de chalotas caramelizadas

El Steak Frites es un plato emblemático de la gastronomía francesa, especialmente popular en las brasseries de Lyon, conocida como la capital gastronómica de Francia. Esta versión lionés incorpora chalotas caramelizadas que aportan un dulzor sofisticado y complejo al plato, creando un contraste perfecto con la carne jugosa y las papas fritas crujientes.
La carne, preferiblemente un corte como el entrecot o el filete, se cocina a punto medio para mantener su jugosidad interior mientras desarrolla una costra dorada y sabrosa en el exterior. Las chalotas, cocinadas lentamente hasta caramelizarse, liberan sus azúcares naturales y se transforman en una salsa sedosa que envuelve la carne con notas dulces y ligeramente ácidas.
Las papas fritas, cortadas en bastones delgados y fritas dos veces, alcanzan ese equilibrio perfecto entre exterior crujiente y interior tierno que caracteriza a las auténticas frites francesas. La doble cocción es clave: primero se fríen a temperatura media para cocinar el interior, luego se escurren y finalmente se fríen a alta temperatura para dorarlas y hacerlas crujientes.
Para la presentación, se recomienda colocar la carne en el centro del plato, cubierta generosamente con las chalotas caramelizadas, y las papas fritas a un lado, ligeramente saladas. Se puede decorar con perejil fresco picado y servir inmediatamente mientras todo está caliente. El contraste visual entre el marrón dorado de la carne, el ámbar de las chalotas y el dorado de las papas crea un plato visualmente atractivo.
Este plato es ideal para ocasiones especiales pero lo suficientemente sencillo para preparar en una cena familiar. La combinación de texturas -la ternura de la carne, la suavidad de las chalotas y el crujido de las papas- junto con los sabores profundos y complejos, hacen de este plato una experiencia gastronómica completa.
Para acompañar, un vino tinto de la región de Borgoña o un Côtes du Rhône complementa perfectamente los sabores ricos del plato. La acidez del vino corta la grasa de la carne y las papas fritas, mientras que sus taninos suaves se equilibran con la dulzura de las chalotas caramelizadas.
Sustituir el caldo de carne por 150 ml de vino tinto y reducir a la mitad antes de añadir 100 ml de caldo. Añadir una cucharada de mermelada de grosella para un toque afrutado.
Para una opción más ligera, cortar las papas en bastones, mezclar con aceite de oliva, sal y romero, y hornear a 200°C durante 30-35 minutos hasta doradas.
Usar filetes de buey madurados para un sabor más intenso. Aumentar el tiempo de cocción ligeramente y servir con mostaza de Dijon al lado.
Guardar la carne, las chalotas y las papas por separado en recipientes herméticos. Recalentar la carne suavemente en el microondas o sartén, las chalotas a fuego lento y las papas en el horno a 180°C durante 5-7 minutos para recuperar su textura crujiente.
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