Un clásico francés con salsa de mantequilla de Lyon

El Steak Frites Lionés es una deliciosa variante del clásico bistec con patatas fritas que tiene su origen en la región de Lyon, conocida como la capital gastronómica de Francia. Esta versión se caracteriza por su exquisita salsa de mantequilla aromatizada con chalotas, vino blanco y perejil fresco, que baña generosamente un jugoso filete de ternera cocinado a la perfección.
La combinación de texturas es verdaderamente sublime: la carne tierna y jugosa se encuentra con el crujiente perfecto de las patatas fritas caseras, mientras que la salsa de mantequilla aporta una cremosidad sedosa y un sabor profundo y aromático. Las chalotas caramelizadas y el vino blanco reducido añaden notas dulces y ácidas que equilibran la riqueza de la mantequilla.
Para presentar este plato de manera tradicional, se coloca el filete en el centro del plato, se cubre abundantemente con la salsa de mantequilla lionés y se rodea con un montón de patatas fritas crujientes. Se puede decorar con perejil fresco picado y unas rodajas de chalota frita para dar un toque de color y textura adicional.
Este plato es perfecto para ocasiones especiales o para impresionar a invitados, ya que combina la simplicidad de ingredientes de calidad con técnicas culinarias que realzan su sabor. La clave está en utilizar carne de buena calidad y no escatimar en la mantequilla para lograr la auténtica esencia de la cocina lionés.
Se recomienda servir inmediatamente después de preparar para disfrutar del contraste entre las patatas calientes y crujientes con la carne jugosa y la salsa cremosa. Un vino tinto de Borgoña o un Côtes du Rhône joven maridan perfectamente con la riqueza de este plato.
Para aquellos que buscan una experiencia auténticamente francesa, este Steak Frites Lionés transporta directamente a los bistrós tradicionales de Lyon, donde la sencillez y la calidad de los ingredientes se convierten en una experiencia gastronómica memorable.
Sustituir la salsa lionés por una salsa de pimienta tradicional: añadir pimienta negra en grano machacada al reducir el vino blanco y finalizar con nata líquida.
En lugar de patatas fritas, servir con patatas asadas al horno con romero y ajo para una opción más ligera.
Guardar la carne y la salsa por separado en recipientes herméticos en el refrigerador. Las patatas fritas se conservan mejor a temperatura ambiente en un recipiente abierto para mantener su textura crujiente. Recalentar la carne en sartén a fuego bajo y la salsa a baño María.
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