El punto clave es la carne fría y el tuétano bien horneado.

El secreto para que salga bien está en que el solomillo esté muy frío cuando lo piques. Esto ayuda a que no se 'cocine' con el calor de tus manos al mezclar y mantiene la textura firme. Pícalo siempre con un cuchillo afilado, nunca en picadora, para que quede en trocitos definidos, no en una pasta.
Para el tuétano, el horno debe estar a 220°C y los huesos se hornean con la parte abierta hacia arriba. Estará listo en 15-20 minutos, cuando veas que burbujea y se despega fácilmente del hueso. Si lo sacas antes, será gelatinoso y difícil de extraer.
Al mezclar el tartar, hazlo con suavidad y, si puedes, con las manos limpias y frías. Añade la sal al final, después de probar, porque la mostaza Dijon y la salsa Worcestershire ya aportan salinidad. La yema de huevo se sirve aparte para que cada uno la incorpore en su plato, manteniendo la textura perfecta hasta el último bocado.
Presenta el plato justo al terminar. Usa un molde circular para dar forma al tartar, presiónalo ligeramente y retíralo con cuidado. Corona con el tuétano caliente y sirve al momento, con las tostadas de pan untadas con el resto de la médula. No lo prepares con mucha antelación: la carne cruda y el tuétano caliente piden inmediatez.
Sustituir la ternera por atún rojo de primera calidad, añadir aguacate y salsa de soja
Añadir chile fresco picado y unas gotas de aceite de chile para un toque picante
Omitir la yema de huevo y usar aceite de trufa para unir la mezcla
El steak tartar debe consumirse inmediatamente después de su preparación. No se recomienda almacenar debido al riesgo bacteriano de la carne cruda.
Tus apuntes privados
Guarda tus notas privadas
Anota tus trucos, cambios y variaciones personales. Solo tú podrás verlos.
Tu cuenta no tiene coste. Los primeros 7 días te regalamos el Plan Plus completo. Después sigues gratis, sin pagar nada.
23 de febrero de 2026
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.