Un clásico británico húmedo y decadente con salsa de caramelo

El Sticky Toffee Pudding es un postre británico legendario que ha conquistado paladares en todo el mundo. Originario de los años 70 en el Lake District de Inglaterra, este pudín se caracteriza por su textura increíblemente húmeda y esponjosa, gracias a los dátiles que se incorporan a la masa. La combinación de la dulzura natural de los dátiles con la riqueza del caramelo crea una experiencia sensorial única.
La magia de este postre reside en su proceso de cocción al baño maría, que garantiza una textura uniforme y tierna. Los dátiles, previamente remojados en té negro, aportan profundidad de sabor y humedad natural que se intensifica durante la cocción. El resultado es un pudín que literalmente se derrite en la boca.
La salsa de caramelo, preparada con mantequilla, azúcar moreno y crema de leche, es el complemento perfecto que transforma este pudín en una experiencia decadente. Cuando se vierte caliente sobre el pudín recién horneado, la salsa se absorbe parcialmente, creando capas de sabor y textura que se equilibran perfectamente.
Para la presentación, se recomienda servir el pudín caliente, acompañado de una generosa porción de salsa de caramelo adicional y, opcionalmente, una bola de helado de vainilla o un chorrito de nata montada. La combinación de temperaturas (pudín caliente con helado frío) crea un contraste delicioso. Decorar con unas hojas de menta fresca o nueces picadas añade un toque visual elegante.
Este postre es perfecto para ocasiones especiales donde se busca impresionar a los invitados con un clásico reconfortante. A pesar de su apariencia sofisticada, las técnicas involucradas son accesibles para cocineros caseros con experiencia media. La clave está en no sobrecocinar el pudín y preparar la salsa justo antes de servir.
El Sticky Toffee Pudding mejora con el tiempo, por lo que puede prepararse con un día de antelación. Al recalentarlo al baño maría, recupera toda su textura original. Es un postre que evoca nostalgia y comodidad, perfecto para las tardes frías de invierno o como broche final de una cena especial.
Sustituir la harina de trigo por harina sin gluten para alérgicos o intolerantes al gluten.
Añadir 100g de nueces picadas a la masa para dar textura crujiente.
Hornear en moldes individuales durante 20-25 minutos para porciones individuales.
Dejar enfriar completamente el pudín, cubrir con film transparente y refrigerar. La salsa guardar por separado en un recipiente hermético. Para servir, recalentar el pudín al baño maría y la salsa a fuego bajo, removiendo hasta que esté caliente.
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