Deliciosos pasteles en forma de pez rellenos de anko

El Taiyaki es un postre japonés tradicional que se originó en Tokio a principios del siglo XX. Su nombre significa literalmente 'pez horneado' y su forma característica de pez se debe a que originalmente se vendía como una alternativa más económica al Tai, un pez muy apreciado en la gastronomía japonesa. Este dulce se popularizó rápidamente en todo Japón y hoy en día es uno de los postres callejeros más icónicos del país, especialmente durante los festivales de verano.
La masa del Taiyaki es similar a la de los gofres o panqueques, pero con una textura más ligera y esponjosa. Se cocina en moldes especiales de hierro con forma de pez que le dan su apariencia distintiva. Tradicionalmente se rellena con anko, una pasta dulce de judías rojas azuki, aunque existen muchas variaciones modernas con otros rellenos como chocolate, crema pastelera o incluso queso.
El sabor del Taiyaki es una deliciosa combinación de masa ligeramente dulce y crujiente por fuera, con un interior suave y húmedo que contrasta perfectamente con el relleno dulce de anko. La pasta de judías rojas aporta un sabor terroso y naturalmente dulce que no resulta empalagoso, mientras que la masa tiene notas de vainilla y un toque de mantequilla.
Para presentar el Taiyaki, lo ideal es servirlo caliente recién salido del molde, cuando la masa está en su punto máximo de crujiente. Se puede espolvorear con azúcar glas o acompañar con una bola de helado de matcha o vainilla para crear un contraste de temperaturas. La presentación tradicional es simplemente el pez completo, pero también se puede cortar por la mitad para mostrar el generoso relleno.
Un consejo importante es calentar bien el molde antes de verter la masa para asegurar que el Taiyaki se desprenda fácilmente y quede uniformemente dorado. La temperatura correcta del molde es crucial: demasiado caliente quemará la masa, mientras que demasiado frío hará que se pegue. Con práctica, se pueden crear Taiyaki perfectamente dorados y con un relleno abundante.
Este postre no solo es delicioso sino también visualmente atractivo, lo que lo hace perfecto para ocasiones especiales o para impresionar a invitados. Su combinación de tradición y sabor lo convierte en un postre único que transporta directamente a las calles de Japón con cada bocado.
Sustituir el anko por chocolate fundido o Nutella para un relleno más occidental
Rellenar con crema pastelera de vainilla o matcha para una versión más cremosa
Preparar una masa menos dulce y rellenar con queso, jamón o verduras para una versión salada
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, calentar en el horno a 180°C durante 5-7 minutos o en una tostadora hasta que esté crujiente nuevamente.