Una tarta fresca con la acidez del kiwi y el aroma del cardamomo

Si quieres que te salga a la primera, empieza por usar kiwis maduros pero firmes. Si están demasiado blandos, se romperán al cortarlos en rodajas finas y no podrás hacer la espiral bonita sobre la tarta.
La base es sencilla, pero clave para que no se desmorone. Tritura bien las galletas y mézclalas con la mantequilla derretida hasta que al apretar un poco con la mano, la mezcla se mantenga compacta. Luego, presiónala bien en el fondo del molde, usando el fondo de un vaso para que quede uniforme y firme. Refrigérala 30 minutos sin saltarte este paso, o la base se deshará al cortar.
Para la crema, el punto más delicado es la gelatina. Hidrátala solo con agua fría y disuélvela con calor muy suave, al baño maría o en el microondas en intervalos cortos. Si la calientas demasiado o la hierves, perderá su poder gelificante. Cuando la añadas a la mezcla de queso y nata, asegúrate de que esté líquida y tibia, no fría, para que se integre sin formar grumos.
Monta la nata solo a punto medio, cuando forme picos suaves que se doblen ligeramente. Si la montas demasiado, quedará granulosa al mezclarla. Incorpórala al queso crema con movimientos envolventes, con cuidado de no bajarla. La paciencia en la nevera es fundamental: deja cuajar la tarta al menos 4 horas, y mejor toda la noche. Si la sacas antes, la crema no estará firme y se cortará mal.
baño de mermelada no es solo decorativo. Calienta la mermelada de albaricoque con un poco de agua, cuélala y píntala sobre los kiwis con una brocha. Esto les da brillo y, lo más importante, evita que se oxiden y se pongan marrones. Sirve la tarta bien fría para que los sabores estén integrados y la textura sea perfecta.
Sustituye el cardamomo por ralladura de 2 limas y 2 cucharadas de su zumo. La acidez cítrica complementa perfectamente el kiwi.
Reemplaza la nata por crema de coco refrigerada, el queso crema por tofu sedoso batido con azúcar, y la gelatina por agar-agar. Usa galletas veganas y margarina vegetal para la base.
Mezcla 100g de nueces molidas con las galletas trituradas para la base. Las nueces aportan un sabor tostado que combina bien con el cardamomo.
Conservar en el refrigerador cubierta con papel film o en un recipiente hermético. La tarta mantiene su textura y sabor óptimos hasta 3 días. No congelar ya que la crema puede separarse y los kiwis perder textura.
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23 de febrero de 2026
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