Un postre tradicional con manzanas caramelizadas y masa crujiente, perfecto para cualquier ocasión

La tarta de manzana es uno de los postres más clásicos y apreciados en la repostería internacional. Esta versión combina una masa quebrada crujiente con un relleno de manzanas caramelizadas con canela y azúcar moreno, creando un equilibrio perfecto entre dulzura y acidez.
La clave de esta receta está en la selección de las manzanas, preferiblemente variedades que mantengan su textura durante la cocción como las Granny Smith o las Reineta. El proceso de caramelización previo de las manzanas garantiza que no suelten demasiado líquido durante el horneado, manteniendo la masa crujiente.
Este postre es versátil y se puede servir tanto caliente como frío, acompañado de una bola de helado de vainilla o un poco de nata montada. Su presentación en forma de abanico de manzanas le da un toque elegante que lo hace perfecto tanto para celebraciones especiales como para disfrutar en el día a día.
Añade 50 g de nueces picadas al relleno para darle un toque crujiente y un sabor más intenso.
Sustituye la mantequilla por margarina vegetal y el huevo por 2 cucharadas de agua con 1 cucharadita de semillas de lino molidas.
Extiende una capa fina de crema pastelera sobre la masa antes de añadir las manzanas para un postre más cremoso.
Guarda la tarta en un recipiente hermético en el refrigerador. Para servir, puedes calentarla ligeramente en el horno a 150°C durante 10 minutos.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.