Un postre clásico con el dulzor natural del plátano y el aroma especiado del clavo

La tarta de plátano y clavo es un postre tradicional que combina la suavidad del plátano maduro con el cálido aroma del clavo, creando una experiencia dulce y reconfortante. Esta receta tiene sus raíces en la repostería casera española, donde las frutas de temporada se transforman en deliciosos postres que endulzan las tardes de invierno y las reuniones familiares.
La textura de esta tarta es verdaderamente especial: una base crujiente de masa quebrada sostiene un relleno cremoso y suave donde los trozos de plátano se funden con el azúcar moreno y las especias. El clavo, usado con moderación, aporta un toque aromático que realza el sabor del plátano sin dominarlo, creando un equilibrio perfecto entre dulzura y especiado.
El sabor es una sinfonía de notas cálidas: primero se percibe la dulzura natural del plátano, luego el caramelo del azúcar moreno, y finalmente el toque picante y aromático del clavo que deja un regusto persistente y agradable. Cada bocado es una experiencia sensorial completa que evoca recuerdos de cocinas tradicionales y postres hechos con amor.
Para la presentación, se recomienda servir la tarta tibia o a temperatura ambiente, espolvoreada con azúcar glas y acompañada de una bola de helado de vainilla o un chorrito de nata montada. La decoración con rodajas finas de plátano caramelizado y unas ramitas de canela añade un toque elegante que convierte este postre casero en una opción perfecta para ocasiones especiales.
Un consejo importante es usar plátanos bien maduros, ya que su mayor contenido de azúcar natural aporta más dulzor y una textura más cremosa al relleno. La masa quebrada debe estar bien fría antes de hornear para garantizar que quede crujiente y mantenga su forma durante el horneado.
Esta tarta no solo es deliciosa recién hecha, sino que también mejora su sabor al día siguiente, cuando los sabores tienen tiempo de fusionarse completamente. Es perfecta para preparar con antelación cuando se esperan invitados, ya que se puede hornear por la mañana y servir por la tarde sin perder ninguna de sus cualidades.
Añade 100g de chocolate negro fundido al relleno y decora con virutas de chocolate
Sustituye la mantequilla por margarina vegetal, los huevos por 3 cucharadas de harina de garbanzos mezclada con agua, y la nata por leche de coco
Prepara tartaletas individuales usando moldes pequeños y reduce el tiempo de horneado a 20-25 minutos
Guardar en un recipiente hermético en la nevera. Se puede congelar hasta 1 mes, preferiblemente en porciones individuales.
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